domingo, junio 23, 2013

El hubiera existe, y es más grande que tú y que yo

Si tener novia hubiera sido un plan de vida para mí seguramente no hubiera estado con ella  y hacerlo fue de lo mejor que me ha pasado; no me queda otra moraleja que la de nunca pretender "encaminar" mi vida, aunque sí me desespero, y lo paso mal, y tengo nostalgia de otros años, y pienso en "lo que pudo haber sido si..." en cada etapa de mi juventud... 
Si hubiera encaminado mi juventud habría besado una tercera parte de lo que he besado, aunque quizás podría contar paseos por el parque un día soleado con un amor estable y me sentiría feliz de situarme como protagonista de esas pocas canciones de amor que me encantan. Quizás estaría casado y hubiera conocido el amor paternal del que tanto hablan, pero tendría una envidia feroz de un tipo como el que soy.
Si hubiera hecho lo abiertamente no-recomendable en muchos casos, seguro tendría otro tipo de amigos y mucho por escribir, estaría seguramente en otra parte, tendría hijos que no quiero, habría recibido golpizas y mis inquietudes del futuro serían muy diferentes de las actuales. 
Es que me gustan todas las historias posibles y a veces pienso que me hubiera gustado vivirlas... a veces pienso, también, que lo vivido hasta ahora sería admirable para cualquiera de mis otras versiones.
Si en lugar de escribir esto hubiera escrito que la extrañé hoy, mañana me habría arrepentido, pues no tengo claro si la extrañé o sólo es parte de una preciosa cadena de "hubiera"s. 




domingo, junio 16, 2013

El cine me corroe

Creo que de  todo lo demás tiene la culpa el cine. Malditas películas y su función de dejar nuestras vidas comunes como una mierda. Maldito personaje del chico que a los 17 años ya es un genio, la fiesta europea donde todos la pasan bien, el tipo de treinta y tantos que ya vivió todo y que vuelve a enamorarse, la frustración del cineasta que no se inspira, el neurótico que pese a todo encuentra sentido a la vida, todo, todo resulta frustrante a esta edad luego de verlo en una pantalla. Siento una envidia completa del cine, sus colores y personajes. Busco, a veces, qué tengo yo que el cine pudiera envidiar, poca cosa...algunos cuadros: mi madre aún viva y siete personas que llorábamos su muerte; el olor a balón mojado de jugar futbol en mi infancia; los besos llenos de alcohol con una chica segundos después de haber tenido un accidente de coche contra ella o el balanceo de una mujer inteligente sobre mí mientras su pelo largo le tapa el pecho.