jueves, febrero 28, 2013

Confesiones incómodas

Nunca he podido pasar una noche en un dormitorio con muchos desconocidos como lo hace la gente sociable cuando viaja y duerme en hostales, y conoce gente de todo el mundo, echa una novia y al final regresa con seis o siete correos electrónicos, lo cual me tiene frustrado.
Lo intenté en Roma, no pude más con la ansiedad, no dormí. Al día siguiente corrí a buscar un hotel de la categoría que fuera, pero con una pieza para mí. Me conformé con hacer un poco de plática con las chicas de la recepción (que eran lindas) y me fui sin una sola anécdota de amistad (si las recepcionistas hubieran...).


lunes, febrero 25, 2013

Insoportable

No creo que nadie me lea ya, pero vuelvo aquí con un poquitito de entusiasmo. Me siento insoportable, malvibroso y más solitario. La edad te desencanta del mundo y al tiempo te pone enemigos en el camino, aunque intentes evitarlo. Cuando hacía este blog despertaba con ganas de conocer el amor de mi vida y hoy, cuando abro el ojo, me encabrona que algunos amigos que tenía ya no me quieran, que el rock ya no sea el de antes, que mi teléfono y el internet consuman mi tiempo de lectura, y que mi madre ya no está, una de las poquísimas figuras de "amor" que me servían de referencia.
También hay cosas buenas, como siempre: el futbol, el cuerpo y los besos de una de mis amigas, mis amigos de toda la vida, algunos de mi familia, cosas no tan negras del porvenir y Woody Allen...
De algo se debe poder hablar, por eso regreso aquí, porque el Twitter es divertido, pero es como un salón lleno de gente que grita y que se hace famosa...  aquí se habla a volumen bajo, ni quien te escuche, mejor... bajo el asiento.