jueves, octubre 28, 2010

Hoy soñé

Conocía una mujer que me gustaba y a la que yo hacía una serie de preguntas, todo lo que contestaba lo hacía con micrófono y convocando a la gente para que escuchara

martes, octubre 26, 2010

El pánico escénico del mal gruppie

Me imponen los famosos, más los que admiro, es una culpa que tengo de años. Sueño a veces con estar conversando con mis ídolos, y en los momentos de poderlos conocer prefiero evadirlo, hacerme el que no existe o el que no sabe que ellos existen. Pienso que de ver mi cara emocionada dirán "este tipo es un pesado"; igual y yo sería así de insoportable si fuera famoso... Tengo la sospecha de que el Twitter, a largo plazo, funcionará como una especie de medicina para estas cosas y no habrá tipo de las nuevas generaciones que no haya cruzado palabra con su ídolo.

Las personas que vivimos con este "pánico escénico del mal gruppie" seremos vistas por los niños como todavía más imbéciles, como cuando te cuentan del bisabuelo que no supo leer, será todavía peor mi vergüenza si oso contar cuando me tembló la mano para saludar a un defensa suplente y malo del Puebla, cuando tenía 14 años, si hubiera existido el Twitter igual y le hubiera preguntado algún día por qué usaba el número 13 en la espalda.

lunes, octubre 18, 2010

De mi cuaderno de notas

Cada día estoy más nostálgico y más desconfiado de todos.
Llevo un par de años pegándole a la crisis de los 40.

Antes me tranquilizaba un resultado, una película, canción o si me miraba una mujer que me gustaba. Sólo me quedan las películas porque mi equipo me desilusiona, porque hay cientos de miles de canciones para escuchar en un día y porque no me siento mirado por nadie; lo malo, creo, es que me da pereza invertir más de hora y media en ver la película que me tranquilice, ¿y si no?

miércoles, octubre 06, 2010

Revuelvo - ataque nostálgico de bloguero...

Vuelvo a mi blog otra vez, aunque posteé menos. Me siento más cómodo escondido con mi seudónimo y entre puras letras mías y de comentarios de quien se tomó la molestia de leer más de dos líneas y que no estaba aquí por jugar o por darse a notar con un grito idiota de emoción, felicitarse y decir, "me gusta". Esto es como estar en mi cuarto. Aquí no me importa que no pase nadie ni que nadie comente. Aquí no quiero que entren mis hermanos ni familiares que me expresan su cariño en una línea (lleva jiribilla el hecho de poner rojo sobre fondo negro, una combinación difícil para daltónicos... ¡mocos!)

Y lo único que me preocupa es que no voy a poder entrar tan seguido aquí como a lo demás. Esperaré aplicaciones móviles para esto. Y espero volver a leer blogueros en lugar de notas de Farmville, quién es amigo de quién y lo demás sin arrobas.

Sigo en el Facebook y Twitter porque si no me quedo sin amigos (especialmente cuando se va la luz)

No voy a poner, ni quiero que se ponga, esta dirección web ahí