lunes, marzo 08, 2010

Confesiones incómodas

Me invitaron a escribir sobre cine en una revista de sociales que busca ser más cultural y que, en realidad, sólo está pensada para apoyar a un odioso candidato a gobernador. Vaya, un revistón.
Acepté porque tengo la filosofía de hacerlo cuando me invitan a escribir. Lo malo vino con la junta de consejo editorial, donde me desesperó ver a gente presumiblemente famosa en lo suyo, cuestión que me acomplejó un poco, y peor, cuando quisieron hacer unas fotos de los colaboradores... Quise correr y retirarme de eso, no sé si pueda, me sentí en el capítulo de los Magios, de los Simpsons, ya me metieron hasta el cuello.
Bien pues hoy estoy harto de las borracheras que me dejan amnesia y me afeité. Quisiera afeitarme el hígado, lo siento humillado.