jueves, agosto 27, 2009

Reflexiones baratas de los 33

Cada vez siento más difícil encontrar razones para empezar a dormir. Ya no basta, como antes, con cerrar los ojos y pensar una historia con la mujer que me gusta; a esta altura hay que buscar otro tipo de estrategias: tila, cerveza, leer (para mí, la más eficaz); y evitar así que pase lo de estar sudoroso, dando vueltas a la cama y con sensaciones terribles, un fenómeno que sólo me ha pasado en esas condiciones y en el que vienen a la mente cientos de pensamientos fatales, y que, creo, sólo se cura cuando sale el sol por la mañana y dices "qué mierda estaba pensando". Probablemente en la madrugada, en uno de esos pésimos momentos del no dormir, fue que se gestaron suicidios, sobredosis y crucifixiones de los que tenían 33.

A mí no me queda otra cosa que esperar que salga el sol, no tengo nada para la historia en madrugadas como esta.


miércoles, agosto 12, 2009

33

... y no ser Jesucristo ni querer suicidarse ni poder morir para pasar a la historia por algo...

martes, agosto 04, 2009

De mi cuaderno de notas

Los minutos previos a cuando crees que va a pasar algo importante son los más asquerosos en la vida. Tengo la capacidad de padecer seis enfermedades por minuto en esas esperas.