martes, abril 28, 2009

Morir en primavera II

Se cumplen ya cinco semanas consecutivas que entre sensaciones, historias que pasan, que me cuentan, que leo y que cuento, todo tiene que ver la muerte. Cánceres, infartos, infecciones, malas noticias, insomnios... El tapabocas mental lo llevo ya desde hace tiempo y no puedo sacar conclusiones. No sé lo que sea agonizar pero ver la agonía en cualquier situación parece un ejercicio tipo Naranja Mecánica. Odio todo esto como las películas de acción: imagino que de pronto debe aparecer Bruce Willis o Chuck Norris a sacar niños de edificios en llamas, pero igual y también mueren pronto. Bueno, Pat Morita ya murió (creo), y sólo queda dar la patada de la grulla como nos salga.

martes, abril 21, 2009

Morir en primavera

Estoy muy cerca de gente que estos días pudo haber muerto. Me cuentan que ni siquiera les dio tiempo de sentir miedo por eso, "no es como ver a alguien con pistola apuntándote, es que de pronto ya te dispararon", me dijo el que sufrió un infarto. Mi madre, que ha estado así como cuatro veces, me dijo irónica "uy, me siento perfecta... puedo moverme, abrir los ojos y hablar, que ya es ganancia". Parece ser tan natural el asunto como cuando niño le preguntas a un universitario qué se siente estar en la universidad, "es como estar en la secundaria pero vas sin uniforme... y tienes clases que te gustan... a veces", un día le contesté a mi sobrino.


Por lo menos ya duermo y aunque me cuesta vivir de buen humor, no tengo nuevas excusas para quejarme.



martes, abril 14, 2009

Cadillac Solitario

Leo Hotel Tierra, una especie de autobiografía de Sabino Méndez, escritor y ex-guitarrista de Los Trogloditas, banda importante del rock español post-franco, con Loquillo. Lo he "tenido que leer" para matar el tiempo en estas últimas dos noches de insomnio grave, de esos que te dan una vez cada muchos años y que, sin razón aparente, no te dejan dormir ni siquiera una hora en 48 horas.
El caso es que no me identifico en nada con Sabino. Él es un rockstar clásico y juvenil, que "demuele hoteles", se droga con todo, tiene miles de novias, parece nunca ponerse nervioso con una mujer, y no le perdona la noche a una de las gruppies que entran al camerino aunque a veces lo dejan tirado "en la ladera del Tibidabo". Vive leyendo y escribe bien, y creo que tiene las ideas sociales y políticas bastante sensatas y sin pretensiones (Igual y va resultando que los heroinómanos rockeros son más inteligentes que los bohemios de café y trova).
Doy vueltas en la cama empapado por el calor, con ensoñaciones, teorías sobre por qué no duermo, raras sensaciones cardiacas y recuerdos horribles de algunas cosas que no me gustan, como si hubiera tenido un día rockstar de los que describen las páginas. No sé si decir que ha sido el libro más indicado para el insomnio porque nunca pude dormir; pero me encantó la compañía y el sundtrack del instante.

martes, abril 07, 2009

Me cortaron mal el pelo

Y el pedo... No hay mucho que hacer cuando no se tiene ánimo, ni pedir perdón ni permiso, ni comer ni beber agua. La vida sin cafeína no es igual a cuando éramos niños y no hacía falta una sola cocacola para llegar emocionado al salón de clases para ver a la niña que te gustaba y ver si pasaba algo con ella, cruzar palabra, por lo menos. Bueno, sí hay razones para estar contento a estas alturas, pero me caen gordas.