martes, febrero 24, 2009

El enfermo del mes

Era como cuando esperaba en el pasillo que diera la hora del examen pero sin tener que recordar nada... bueno, y en un lugar más frío y sin amigos y en medio de gente desconocida que seguramente tiene muchos achaques. En el salón de clases nunca vi a un tipo con principio de Alzheimer platicarle a alguien sobre su hija, de quien se ha olvidado dónde está y cuál es el deporte practica; tampoco es que la persona que te llamara a entrar al salón de clases lo hiciera con tapabocas hablándote de usted.
La verdad, mi analogía está malísima, ni siquiera estaba ahí por necesidad: quería hacerme un chequeo general con la hipocondriaca sensación de que estoy malísimo del hígado, del colesterol, diabetes y todo eso. Los exámenes escolares sí eran obligatorios. Es horrible, eso sí, pensar en el pinchazo ese del brazo, imaginar la sangre que llena un tubito y sobre todo, muy especialmente, el recuerdo de que mi madre está realmente enferma (esto al margen, porque no tendría por qué decirlo... bueno, sí, quizás con mi chequeo quería comprobar que de repente hay buenas noticias del mundo de la salud). Todavía no hay resultados. Con que apruebe...

martes, febrero 17, 2009

You can't always get what you want

Hoy una persona se desahogó frente a mí por las malas noticias que había recibido, entre otras, le dijeron que había perdido muchísimo dinero. La plática derivó en cómo se reacciona ante una mala noticia... me quedó el saco porque he recibido malas noticias últimamente. Nunca sé qué hacer cuando algo así pasa, igual y me da hueva emplear una estrategia. Pienso que lo más cruel es cuando pasan unos minutos y súbitamente te encuentras contento y como si nada; es asqueroso arrepentirse de tener un segundo de felicidad, de esos que dices "carajo, ya hasta se me había olvidado la noticia"

martes, febrero 10, 2009

"Tengo la manía de dejarte escapar"

Lo más triste de las risas es que después de un tiempo dan nostalgia. Menos mal que a veces la nostalgia da risa.

martes, febrero 03, 2009

Chico... tienes que cuidarte

He ido cientos de veces al super y sueño con que me suceda una historia casual con alguien. También ya fui al Sanborns a ver las revistas, a tomar una cerveza en el 2x1. Ya estuve de viaje por muchos lugares, conciertos, departamentos, caminando por las calles, en el cine, librerías...
Soy fanático de las posibles historias de amor que surgen por casualidad a las personas que van solas.
Tengo 32 años y no... le diría a un tímido de 20 que esas historias no existen si no tiene los huevos para provocarlas. Igual y he estado en los sitios equivocados, pero las mejores escenas casuales de amor siempre pasan en otros, menos ilusos, menos callados y menos esperadores de milagros.
No vale, está claro, lo que puede pasar en un bar o en un antro, con unos mililitros de alcohol encima. Al menos todo el mundo lo dice, eso no vale.