martes, julio 31, 2007

Bájate de mi nube II

mmm... ¿y si te vuelvo a ver pintar un corazón de tiza en la pared?

viernes, julio 27, 2007

¡Ya llegó la decadencia!

No creo haber perdido la capacidad de fantasear, lo hago a menudo, pero pasan los días y miro para atrás... y no siento que lo más interesante esté por venir. No creo poder propiciar cosas muy nuevas. A mi edad, Raúl ya tiene 2 copas de Europa, Hugo Stiglitz rodaba películas malísimas y se divertía, amigos se casaron, otros se divorciaron, otros han perdido los miedos, otros tuvieron una aventura que les cambió la vida y para mí todo sigue más o menos igual.

Hoy pasé a comprar un café y alrededor mío había mucha gente, todos jóvenes, todos contentos. No creo haber sido el más viejo pero sí el que tembló a la hora de tomar el vaso de café con la mano, el que a la hora de querer abrir la puerta para salir regó el líquido caliente por el brazo y que, pese a todo, nada me sacó una sonrisa. Eso que me pasó era un clásico en mi adolescencia; hoy, a 10 días de cumplir 31, me pasan las mismas cosas. Entonces no era un síntoma de decadente... esa es la diferencia.

martes, julio 24, 2007

Detalles neuróticos por los que nunca me enamoro IV

Odié cuando me bajé del coche y ella se quedó un rato sentada en el asiento del copiloto, en espera de que me diera la vuelta para abrirle la puerta

domingo, julio 22, 2007

Gran Colección de Momentos Felices XIX

1985: Un día de mucha lluvia, de exámenes finales en la primaria, volví a mi casa hecho polvo y preocupado, como cada vez que había un examen, y mi mamá me recibió con un "magicuento" de Los Picapiedra. Ella sabía que con un Magicuento me alegraba la tarde, lo malo es que si me lo daba antes de la comida, no comía.


Planilla de Magicuento, la única que pude encontrar, aunque no me gustaban los de Superman.

No entiendo en qué momento salieron de los puestos de periódicos.

viernes, julio 20, 2007

Sobre querer tocar

Mi hermano me contó que en una carretera vio, tras un accidente, a un ciclista muerto, cuyo brazo y mano estaban tirados en el asfalto, como de película de terror. Lo imaginé y fue terrible. No sé por qué me puse a pensar que lo peor que me podría pasar en estos días sería perder el sentido del tacto.

martes, julio 17, 2007

Las aventuras de Gregorio ysobretodode Núñez V

Gregorio llama a Núñez para avisarle la buena noticia
- El día que salí con Rosario conocí alguien que te va a encantar, te la voy a presentar
- Cómo, quién o qué
- Una que también es muy nerviosa, como tú, está guapa y anda buscando novio. Luego le platiqué a Rosario de ti, de cómo eras y coincidimos que era justo a tu medida.
- Y qué mierdas estás platicando a Rosario de mí. Pues mira, ni tan parecida porque yo no diría a ese par de chismosos que estoy buscando novia
- Pero la buscas, cabrón, ¿no?
- Insisto, no te lo voy a decir a ti… aunque la busque. Ya, no chingues, no tienes que presentármela a fuerza.

lunes, julio 09, 2007

Cada vez son más tristes las canciones de amor (y todo lo demás también)

En mis adolescentes "días walkman", que llegaba a casa a ponerme los audífonos y soñar, todas las canciones que me gustaban me "pegaban"
"hoy quisiera estar a tu lado... y soy yo aquél que está retratado", "si diez años después te vuelvo a encontrar, en algún lugar, no te olvides que soy distinto de aquél pero casi igual", "te extraño cuando llega la noche, pero te odio de día", " 'ella' se escribe con sangre...", "y cuando al fin te vi venir yo te llamé por tu nombre, pero tú no dejaste de correr"...
A estas alturas tengo un déficit de canciones alter-ego. Así como Te echo de menos, de Kiko Veneno, me hace llorar de imaginármela de lejos, otras como Waiting for the man, Walk on the wild side o KKK took my baby away, no me transmiten nada (será eso por lo que últimamente me gustan más), y tampoco me entusiasman las de soledad ni las de Bob Dylan. El otro día escuché por la radio una canción simpática de Ben Lee que me hubiera gustado "dedicarla" vía audífono pero no tenía ni un ápice de identifiación.
No hay más, no hay una mujer víctima de mis fantasías musicales y ni siquiera sé cómo debería ser. Empiezan mis "días de radio hablada".

lunes, julio 02, 2007

Detalles neuróticos por los que nunca me enamoro III

La odié cuando me confesó que su fantasía era que alguien le dijera “cosas bonitas” en francés