martes, agosto 29, 2006

Cuando me acoso

Lo más rescatable de la "entrevista" que me hice mientras caminaba fue cuando dije "la verdad es que no hay nada bueno qué decir, ¿podrías dejarme de entrevistar?".

viernes, agosto 25, 2006

Gran Colección de Momentos Felices IX

1999: Mi hermana me invitó a ver la final de futbol de mi sobrino, quien jugaba en un equipo de tercer año de primaria. El partido llegó a los penaltis y mi sobrino fingió una lesión en el tobillo para no tirar... para su mala suerte, llegarón a la muerte súbita y al último penalti, al once; no tenía excusa para no chutarlo. Frente al instante, recordé todas las veces que había fingido alguna lesión para no tirar, recordé también que en su caso hubiera dicho "no tengo remedio, que tire otro". Pero él, con los ojos llorosos de ansiedad, decidió pegarle al balón y fueron campeones. Sentí que él había vengado todo mi temeroso pasado futbolero... casi lloro de la emoción, por primera vez. Nos abrazamos un ratito: era sólo una final de tercero de primaria.

miércoles, agosto 23, 2006

Confesiones incómodas de un treintañero I

Nunca he podido subir una escalera "de mano", me da miedo. La única vez que lo intenté me temblaron tanto las piernas, que algún gracioso me comparó con una gelatina.

lunes, agosto 21, 2006

Fuera del alcance de las niñas

Después de la lluvia, solo, impávido mientras camino en el camellón y el boulevard vacío. De repente pasa un coche hacia el oriente y otro hacia el poniente, que producen brisas... Quizás en un futuro valga la pena contemplarlo como momento feliz, por ahora es sólo un momento de mente-en-blanco.

viernes, agosto 18, 2006

Cansado de mi cansancio (inútil y rancio)

La verdad es que ya no quiero vivir aquí. Me dan ganas de cerrar los ojos y abrirlos en otro país, en otro lugar, como si nada hubiera pasado. No me puedo explicar las cosas que veo en los demás, me hace daño ver que todo el mundo se hace daño. No sirve de nada lamentarse, y no sirve de mucho recriminar o argumentar.
El asco que siento me convierte en un personaje todavía más gris, engullido por lo que yo siento que es estupidez humana (solamente yo, entre risas de los demás. Lo sé, igual el estúpido soy yo, de calle).
En mi siesta narcisa, soñé con un idioma desconocido, me sentía tan bien mientras buscaba palabras en el diccionario para decirle a mis amigos que los quería, a una chica que me gustaba...
Hoy quiero aparecer en la playa con otro trabajo, otra gente y bebiendo otras cosas. Este mundo deja poco a poco de ser habitable.

jueves, agosto 17, 2006

Gran Colección de Momentos Felices VIII

1995: En mi etapa de estudiante inocente en el extranjero. Una japonesa tomaba diariamente el mismo autobús que yo camino a su casa, después de clases. Una tarde la miré tanto de frente que se empezó a sonrojar, a sonreir (y a todos los posibles verbos que empiecen con sonr). Cuando me iba a bajar me guiñó: razón suficiente (y época determinante) para fantasear los cien metros que caminé desde la parada del autobús a donde vivía... al llegar, cambié el rumbo, seguí caminando.

lunes, agosto 14, 2006

Dejar en paz al techo

Hoy miro al techo, como siempre, y descubro que pensar o imaginar tiene lugares lindos. El techo sabe que soy el pendejo de toda la vida, el adolescente que no supo ser adulto y el adulto que no puede ser adolescente; de repente me compadece y, como hoy, sólo me responde la mirada con un guiño: "me estás tomando el pelo, ¿verdad?"

martes, agosto 08, 2006

Hace 15 años que tengo 15 años

Hace quince años estaba de vacaciones, en la mañana mis padres comentaban que había muerto un amigo de ellos, que sería bueno regresar a casa para ir al entierro. Me sentí un poco culpable como si el hecho de cumplir años fuera tan importante. Cumplir quince debió haber significado pasar a otra cosa: salir de mi habitación, quitarme los walkman y vivir un poco (olvídalo, de esta forma nunca vas a encontrar amor, me "cantaban" los Tequila en la época). Nada, los quince no representaron ni mi nacimiento sexual ni el despertar de un niño ni la diferencia entre tener catorce o dieciséis.
Hoy he perdido la mayoría de las fantasías de entonces. Espero que no haya ningún muerto conocido porque bastante tengo con mirar alrededor: odio con rabia a todos los personajes políticos del país, no tengo equipo en primera división, vivo una fragilidad crónica... pero me encantan los Simpsons, las miradas, irme a vivir solo y entusiasmarme con que a partir de los 30 viene lo bueno, ahora sí. No como a los quince. Salgo de mi habitación, al menos (es la falta de amor, la que llena los bares, escucho)

domingo, agosto 06, 2006

Si la edad se mide en sábados

Este fue el último sábado antes de los 30. Fue gris y lluvioso. Mañana será mi último domingo antes de los 30 y el Puebla jugará a puerta cerrada. Sin embargo, agradezco a mi conservada mala salud que me quedan dos días para no morir a los 29. Podría ser peor

martes, agosto 01, 2006

Mundo habitable VIII

Rúper pasó toda la noche despierto, imaginó muchas veces con qué discurso o carta haría que su madre no se enojara con el resto de la familia. Pensó en que su madre se indignaría: "yo tenía que saberlo antes que todos ustedes". Sintió que de la redacción del discurso dependerían las reacciones, también que era imposible conciliar y dejar las cosas en paz, pero haría lo posible.
Tan pronto despertó, fue donde estaba su madre: Mamá, me han dejado la responsabilidad de explicarte algo y espero que tengas calma y paciencia de escucharme.
Ella sonrió. Hijo, no seas pesado, no me vayas a venir a explicar lo que ya me explicó tu papá desde hace unos años, pensé que te enojarías de saberlo hasta hoy, no sabía que ya lo sabías.