jueves, septiembre 15, 2005

La hora patriótica

Los días de la independencia me hacen daño. No sé. Nunca me ha entusiasmado la bandera en el bar, ni el himno cantado con sentimiento, ni la hora de jarabe tapatío que se suele bailar a la media noche. Nada. Mis 15 de septiembre son una borrachera como cualquier otra pero con la incomodidad de la hora patriótica de las 12 -además ya vamos para 200 años de dependencia gringa; Irak en unos 200 años conmemorará una fecha y a la media noche pasarán bailes iraquíes en sus antros-.
Probablemente mi mejor "noche mexicana" fue hace cinco años, cuando en un bar de Guadalajara muy alejado de los conceptos de cantinas patrióticas pusieron "El último trago", por Los Rodríguez, cuando dieron las doce. Mi amigo, que no decía nada, y yo, sólo nos miramos y reímos un poco. Para estar feliz con tu país, lo único que se requiere es voltear y mirar a tus amigos brindando contigo, no es necesaria tanta ridiculez. Salud.

lunes, septiembre 12, 2005

100 fracasos de un hombre con suerte

3. Sucedió hace muy muy muy poco. El hombre con suerte fue invitado por una chica en cuestión a ver películas a su casa, el sueño de cada amante frustrado que anda por ahí. Resulta que durante 3 horas de ver películas, los dos en la cama... ella ponía las piernas sobre las de él, él acariciaba la cara de ella, ella se quitaba, él también; ella ponía sus piernas sobre las de él, él le acariciaba el pelo, ella se quitaba, el también; ella ponía sus piernas sobre las de él, él la abrazaba de la cintura, ella se quedaba unos segundos y después se quitaba, él también; ella ponía sus caderas sobre el regazo de él, él la tomaba de las piernas y la acariciaba, ella se quitaba, él también... El hombre con suerte tomó una última resolución: "me despido y si me pide que me quede es que quiere". Ella lo fue a despedir a la puerta, lo abrazó fuertemente, lo volvió a abrazar fuertemente, él la intentó besar, ella se rehusó, él se quitó, ella lo volvió a abrazar, él se quitó... Él se tuvo que ir, no había más recursos, al final mandó un mensaje de texto: "no quiero llegar a mi casa", ella contestó "mejor duerme bien y otro día repetimos la dosis". ¿Cuál dosis?

viernes, septiembre 09, 2005

(H)echo mierda

Es horrible esto de que toda la enfermedad se te meta en las cavidades de la cara. Miraba el entorno del lugar al que salimos ayer, y al movimiento de cuello seguía la mueca de fastidio. No me había sentido así. Imagino que hasta detrás de mis cejas había mucosas. Ahora no sé qué achaque es peor. Me preocupa mucho que mis clientes se desilusionen de mí, que tengo todo en desorden, que pierda mi equipo, que escuché ninguna canción de interpol, que el mejor momento de mi vida sexual no tiene mayor actividad, que sólo tengo pesadillas, que extraño mucho a los ausentes, que las medicinas me están haciendo daño al estómago... que el Tylenol Sinus es tan pegador como media botella de ron.

lunes, septiembre 05, 2005

Cuenta regresiva XX

Año 2022: El tipo, gordo y calvo, llega a su descuidado departamento luego de una larga noche de alcohol con un par de amigos de toda la vida. La sensación es odiosa: no está muy borracho pero siente que la noche no fue nada provechosa, se percibe pateado por el alcohol y por la decadencia de ser un viejo sin porvenir. En eso, mira el retrato de su familia, el de 1979 donde aparece contento con todos sus hermanos. Él, el más pequeño, en el centro, sonriente, detenido por los brazos por su hermana y con el pijama amarillo y rojo que le compró su mamá... No va a ser la primera vez que intente dormir mientras llora.