jueves, septiembre 30, 2004

Hoy soñé

Ella se percataba de que mi coche olía raro. Yo, por si las dudas, abría el cofre y veía ahí una "cama" de flores de muerto. ¿Sería de alguien que me quisiera matar? Y como siempre me desperté con taquicardia. Maldita cafeína

All inclusive

Esa noche que no vi a mi novia, que no conocí a nadie, que no ganó La Franja, que no supe pensar, que trabajé a medias, que cuando quise hablar con alguien no lo encontré y que me siento borracho; también borracho de soledad...

miércoles, septiembre 29, 2004

Fantasías de "Rec"

He entrevistado mucha gente, pero hoy caí en la cuenta que en realidad quisiera ser entrevistado. Fantaseo con eso: "su opinión de...", "¿qué le parece...", "¿no cree que...". Sí, que triste, sigo siendo un adolescente fantasioso a mis 28; lo malo es que preparo mis hipotéticas respuestas de temas variados y polémicos; lo peor es que si algún día me llegaran a hacer una de esas preguntas, en la vida real, seguro se me traba el chicle en la garganta y muero ahogado, por lo menos desmayo.
La única vez que me entrevistaron fue después de presentar mi película (un asco de día/día de asco). Cuando vi que se acercaron a mí con la grabadora me puse duro y pensé "ahora saco la casta", sólo una buena respuesta salvaba mi reputación, y fue cuando la amable periodista me preguntó: "¿Me puedes decir cuánto dura tu cortometraje?"...

martes, septiembre 28, 2004

A mi amante onírica...

Nunca me ha podido entender porqué no la quiero conocer en vivo. Claro, mis explicaciones no son buenas. No tengo razón. Pero muchas veces he creído que los sueños cuando se hacen realidad dejan de ser sueños y dejan de ser ilusión. Ya sé, ni siquiera tú me entiendes.
Hoy que mi viejo "tic" de nunca acordarme de un cumpleaños cuando quiero hacerlo me volvió a jugar chueco, quisiera verla, darle un beso y decirle que el sueño ha sido muy agradable que lo voy a extrañar y que espero volver a tener un sueño como el que tuve con ella. Pero no, lo siento, no se me escapa... sigue ahí y no la voy a ver en persona... creo... por lo pronto. Pero soy capaz de hacerle mil homenajes en su cumpleaños, regalarle una flor de colores y soñar con ella, como siempre... "Es una libélula".

lunes, septiembre 27, 2004

La vida es mejor bajo la butaca

Varias veces me he soñado que estoy caminando y de pronto aparezco dentro de alguna película que nunca vi: me pasó con Episodio I (creo que en mi sueño estuvo mejor, además yo moría) y con Lawrence de Arabia (otra pesadilla), después de haber visto La rosa púrpura de El Cairo.
El fin de semana que termina me pasó algo así. Estuve de paso en una película de amor que tiene un muy buen blog.

domingo, septiembre 26, 2004

Un fiestero infeliz

Me gustan las fiestas pero me asombra mi incapacidad para organizar una. Recuerdo que las únicas buenas que alguna vez tuve fue cuando iba en el kínder; esas fiestas de aguinaldo, piñata y Chaparritas del Naranjo que me organizaron alguna vez. Mi falta de control como anfitrión me marcó y traumó hasta la fecha. Uno de mis "miles" de invitados, una vez deshizo una colección de jabones que tenía mi hermana, tras meterlos todos al lavabo con agua; otro jugando futbol se fracturó la rodilla y otro se puso a jugar luchitas en el techo de un coche. Desde entonces mi mamá me invitaba sólo a algún amigo y nadie más (a petición mía) y después ni siquiera, mejor salía al cine o me quedaba jugando futbol solito.
Peor me sentí cuando supe que una compañera mía de la prepa organizó una cena-peda en su casa y sólo llegó una persona, que después me lo contó todo: dice que la cita era a las 9 y a las 12 la festejada empezó a llamarles a todos para ver qué pasaba sin que nadie le contestara la llamada.


Ya a mis 20's, cuando vivía solo con un amigo igual de malo para hacer fiestas (que me lee, que tiene un blog, y que deberá poner un comentario para que lo anuncie), una vez que veíamos la televisión en nuestra hechiza sala-manicomio, luego de un largo silencio, oimos que había fiesta en el depto de algún vecino. Él se volteó para mirarme y me dijo con total seriedad: "¿Sabes qué? Deberíamos organizar una fiesta que se llene de mujeres guapas y en la que todos terminemos ebrios", después de otro silencio... carcajadas.

viernes, septiembre 24, 2004

Salir del cine

Lo que menos me gusta de ir al cine es cuando prenden las luces, la salida. Las caras de las parejas que se miran en señal de "¿te gustó la película?", el comentario del de atrás de ti a sus amigos, las caras falsas que podrán ser de risa si se trataba de algo cómico, la mujer que exhibe sus ojos llorosos tras un terrible drama, e incluso la sinceridad... prefiero ver hacia el pasillo y no mirar a nadie.
Sólo integré esa escena a una película cuando vi Underground: al salir los créditos (yo iba solo y la sala estaba semi-vacía), un tipo se levantó, pegó una patada al asiento y se fue furioso. Kusturica debió esperar ese instante para después poner su canción del final.

jueves, septiembre 23, 2004

Mejor bajo el asiento

Y quién dice que hay que convivir para estar contento... es como decir que hay que cagar para estar despierto.

miércoles, septiembre 22, 2004

Maldito yo


Cinco cortas historias londinenses

(Apuntes de mi cuaderno de viajes. Londres, febrero 2002)
1. Cerca de mi hotel hay una mujer negra, como de 22 años, que grita y llora dentro de una cabina telefónica. No creo que sea su pareja, hay demasiado dolor.
2. Es viernes y afuera de mi minúscula habitación escucho gritos. Me asomo y había cuatro júligans piropeando a una chica que no está nada mal. Uno de los gordos se saca el pito y dice en inglés algo que no consigo entender, pero apuesto que es algo como "¿no te convence?"
3. En una pizzería (me doy cuenta que la comida que comen muchos ingleses es la italiana) hay un mesero manco. Se las arregla y parece que no le cuesta ningún trabajo llevar pizza, cubiertos y un refresco en un sólo brazo. Yo tendría que llevarlo con las dos manos y temblaría hasta derramar la coca cola.
4. Voces de hombre y mujer me despiertan al abrir el cuarto de al lado. Abren y se van como locos hacia la cama (oigo perfecto desde la mía, lo juro), no me puedo contener y concentro todo mi oido. Al parecer el tipo se viene muy rápido y alcanzo a oir su sapiencia: "this is like a football game, the first half is over".
5. Mi espíritu miedoso vence al futbolero: Llegué a la taquilla del estadio de Fulham, no me podía perder un partido de la Premiere League. En inglés pregunto por entradas, me dice el tipo que no hay y me aclara: "tengo unos pero al lado de los hooligans, si no te importa...". Silencio incómodo. Ese día visité el Big Ben.


Fiereza

Las fieras atacan por no llorar

Tiro al post

A los 28 años sigo colgado de los postes de una portería de futbol. Como empecé jugando solo en una cancha, la forma de entretenerme era hacer gol con previo tiro al poste; el primer penalty que tiré, ya en cancha grande y con público, a los 8 años, lo estrellé en el palo. Me emocioné un segundo...

martes, septiembre 21, 2004

Foto-homenaje-aniversario

Porfín gané la batalla contra la tecnología. Claro, primero llamé a Canon para decirles lo que pasaba con mi scanner y parece que era asunto de "draivers". El caso es que, con el aparato listo, me puse a escanear todo lo que tenía.
Entre todo eso me encontré con un anuario de mi escuela, del primer año de primaria y logré captar, sin querer porque yo ni salí bien, una imagen muy reveladora para mis amigos que me conocen de unos años para acá y que, además, han leído algo de mi blog.
Con ustedes, de izquierda a derecha, el que parece personaje de ánime japonés es el mudito (un año después sería expulsado del colegio por no decir nada y no volvimos a saber de él), junto está el "Duende Garrapata" y una mitad de mí, cuando tan sólo teníamos 7 años, no más (nomás). Conmemorando el Garrapata y Simón, con esta imagen, el aniversario 21 de estar juntos en los anuarios y pedas.

domingo, septiembre 19, 2004

Locuras de amor

Más de una vez me han preguntado (especialmente a las mujeres les gusta esta "pregunta indiscreta") "¿Qué es lo más loco que has hecho por amor?". Nunca he hecho alguna locura de amor, sólo de la desesperación por conseguir un poco de cariño:
1. Fingí ser admirador de Alejandro Fernández. Tuve que soplarme las canciones del disco y acercarme mucho a la chica en cuestión dizque para leer las letras del librito que "cantábamos" (yo sólo movía la boca) al unísono. Consecuencia= Resultó que ella era ex-novia de un amigo mío y sólo produje desagrados y crudas morales.
2. Bailé "Payaso de rodeo" más de una vez por conseguir un beso, en el antro. Consecuencia= Nada, en algunos casos pude dar el beso antes de hacer ese ridículo; hubiera bailado con los dedos.
3. En la secundaria, me metí al "Inglés Avanzado" con tal de que me tocara al lado de la niña que me gustaba. Consecuencia= Estuve al borde de reprobar la materia y entre ella y yo hablamos poquísimo.
4. Me he hecho pasar por extranjero en infinidad de ocasiones con el fin de apantallar y darle un toque de "misterio" a mi opaca identidad. Consecuencia= Resultados positivos en muchos casos, en otro tuve que evitar volverla a ver porque no me volvió a salir el acento paraguayo.
5. Viajé a otra ciudad un día del mundial Francia 98 con tal de ver a la tipa que me había ligado en el antro. Consecuencia= Fatal, nunca llegó, me perdí el Chile vs. Austria (1-1) y tuve que ver el segundo tiempo de Italia vs. Camerún (3-0), solito, en un restaurante japonés.

Escena de uno de los goles de Vieri, en el Italia-Camerún (1998)

viernes, septiembre 17, 2004

La hipótesis del gruñón placentero

Estoy cabilando la hipótesis que explica que cuando estás enojado tienes mejor sexo. Solicito comentaristas al respecto

jueves, septiembre 16, 2004

No soy yonqui, pero mis amigos tocan fonky...

Nunca pasa una semana entera sin que visite Yonkis.com
Y eso que no soy del perfil de los que salen en su "Hall of Fame", pero en tiempos donde cagarse de risa es un lujo, Yonkis puede ser la forma más inteligente de ser porno-guarro-frívolo-curioso de la red: el anhelo de Misantropía (Algún día competiremos).
Es un deleite ver a este japo que toca el piano y saber qué coche comprar.
Salve Yonkis

Me cago en el amor III

Me gustaría repetir la noche y hacer el plan que ella quería. Fui odioso: me salí con la mía, lo pasé mal, y no pude dormir del arrepentimiento... me cago en el amor

miércoles, septiembre 15, 2004

Mi casa no es "tu casa"



Odio que en este independiente país exista esa maldita y cursi costumbre de hablar sobre una casa propia como "tu casa". Así me dijo hoy un tipo al que no conozco y decía conocer a mi familia; "aquí a tres calles tienes tu casa". Hoy que tengo ganas de estar en mi cuarto (y de nadie más) pienso en lo incómodo que sería llegar a la casa de ese viejo y meterme en una cama sobrante, a estas horas, después de haber salido toda la noche; sólo le tomaría la palabra para usar su WC en un momento de urgencia (no se lo dije, claro).

martes, septiembre 14, 2004

Héroes del tic

Uno de los más notorios tics nerviosos que tengo actualmente, o que quizás ni sea tic, es que sudo montones por la axila cuando llevo una camisa de color tenue. Antes de este, me solían sudar las manos antes de saludar a alguien importante o temblaba cuando necesitaba hacer gala del buen pulso.
Dentro de todo no soy el peor: tuve un compañero que, por nervios, no podía bajar el brazo. Casi siempre llevaba un lápiz en mano a la altura de la cara y cuando se cansaba simplemente cambiaba de brazo. (Si eres tú y me lees, agradecería que te reportes. Todavía no me pagas una apuesta).
Creo que el más loco de los nerviosos que conocí en mi vida era uno que iba conmigo en 2do de Primaria. Un tipo que no hablaba porque le daba vergüenza: las hipótesis eran muchas, que si hablaba como niña, que si era mudo, que si hablaba se podía vomitar... Cuando quería decir algo lo hacía, en secreto, a su mejor amigo, el cual aparte de levantar sospechas de superdotado, nerd y hasta gay, también hizo las veces de representante del "mudo" ante el mundo exterior. Una vez que le preguntamos razones por las que su amigo no hablaba nos contestó: "si supieran... es un desmadre".

viernes, septiembre 10, 2004

Burling



Qué triste debe ser echar a perder tu vida por evitar una burla. Me imagino en el limbo, ya muertos, conviviendo con ésos que se iban a burlar, burlándose de que eché a perder mi vida.

Ese maldito yo

28 de abril, 2000.
"Todavía no tengo novia y ya quiero divorciarme"

10 de septiembre, 2004.
"Todavía no me cortan y ya lloro el final, quiero que regrese conmigo"

jueves, septiembre 09, 2004

La mala reputación

Por ahí me encontré con un compañero que tenía fama de bueno (bonachón, bien portado) en la secundaria y hoy presume de haber gastado un día 12 mil pesos en un tabledance para cambiar su reputación. Sirvió, pues ahora no lo bajo de tonto.
Yo soy capaz de hacer 12 mil cosas con éxito, en una sóla tarde, con tal de cambiar la mía.

Digno homenaje


como ya es una costumbre, rindo homenaje a un grande de los botiquines. Esta vez en un día de mucha lluvia y cambios de temperatura.

miércoles, septiembre 08, 2004

Dos historias del día

1. Un personaje que dice ser muy importante en el mundo de la mercadotecnia, y al que no conocemos ni Fulano ni yo, nos intenta convencer de su glamour. Lleva dos años tratando sacar un libro (estuve a punto de proponerle que mejor pusiera un blog) y nos cuenta, de manera soberbia y presuntuosa, que en su país de origen vivía como rey y que, entre otros lujos innombrables, tres veces por semana iba una señora a su casa a hacerle el pedicure. "Maravilloso", decía. Sólo que, como muchos, algo pasó y lo perdió todo... por eso ahora nadie lo conoce ni le quieren publicar su libro. Más sobre él

2. Se junta un grupo de estudiantes de derecho para organizar un congreso en un solitario restaurante al que llego con mi novia. Son cuatro al principio, muy fresas los pobres, y sin perder la postura ni la seguridad en sí mismos hablan sobre alguien que, al parecer, es una pesadilla: "debemos ver cuáles serán los pasos a seguir para decirle que no puede continuar con nosotros. Además de que no hace nada por el congreso, toma unos aires de grandeza impresionantes...."
Justo después entra al restaurante el personaje de los aires de grandeza y, por supuesto, toma la palabra sin que nadie pueda arrebatársela, ni mucho menos decirle que está despedido: "Tenemos que tener fé en nosotros. ¿Saben cuándo me di cuenta que nuestra preparación era envidiable? Una vez que un abogado reconocido, del ITAM, me pidió consejos y me lo revolqué, me estuvo pidiendo consejos toda la tarde...", después de unos minutos, "otra vez preparé las preguntas para hacérselas a un abogado gringo muy bueno y cuando se la dije se le salió una lágrima y dijo 'nadie antes me había hecho sentir como ser humano' y soltó el mejor discurso de su vida".
La gota que derrama el vaso es cuando ese mismo personaje dice "en este congreso le vamos a cobrar a los periodistas", otro responde "a los periodistas no les podemos cobrar", y él afirma, "si a eso me dedico, todos los periodistas pagan por entrar a todos los eventos, excepto Lolita Ayala, Zabludovsky y otros más".
El Tonto Simón voltea a verlo a los ojos con risa burlona (queriendo escupirle) y él sólo dice: "nadie me dejará mentir; pero bueno, estoy esperando una llamada y, por lo pronto, me retiro". Se va y nadie pudo despedirlo, ni yo escupirlo.

la foto mas parecida que encontré del odioso individuo de la historia 2

lunes, septiembre 06, 2004

Los solitarios recesos


Cuando más solo me siento en un primer día de clase-curso-conferencia es en el receso.
Estar como foráneo o como "nuevo integrante" en un evento de este tipo es algo que me ha pasado cientos de veces y hasta la fecha no lo puedo superar: "Salgan, es hora del coffee-break", suele decir el moderador en cuestión. A la salida de la sala/aula/salón es cuando aprovecho para coger alguna galleta o similar... los minutos consecutivos se convierten en un infierno de presión social. Todavía no le doy la última mordida a la galleta (que de hecho suelo consumir lentamente, conforme al tiempo) cuando, de repente, la chica que me gustó ya forma parte de una comunidad, el profesor convive con otros y unos más comienzan a hacer migas, mientras yo empiezo a sentirme mal lamiendo el último pedazo, minúsculo, de mi galleta.
Quedé traumado de una vez que unas tipas que me veían abrir y cerrar mi mochila como si buscara algo (según yo, simulaba buscar un lápiz), sonrieron y hablaron de mí, pero las oí: "qué raro, él de dónde vendrá", (por cierto, ¿qué se habrán dicho ellas, como muchos, en tan corto tiempo para hacerse amigas y cómplices?) antes de voltear decididamente y gritar con júbilo la respuesta, al más puro estilo de Simon el taiwanés, opté por irme de ahí unos minutos para regresar tarde a clase, con una Coca Cola en mano.
Ya después de un mes las cosas suelen cambiar, pero apenas te da tiempo de explicar porqué no te atrevías a hablarle a nadie al principio.

jueves, septiembre 02, 2004

Me miró un dibujo

La noche de ayer, embriagado, me puse a hacer fila para ir al baño y fue cuando uno de los dibujos de Maitena me miró fijamente unos metros a la distancia.
No sólo eso, también me guiñó y me dirigió una sonrisa. Historia que nunca más podrá contarse, porque, cuando lo hice, mis amigos creyeron que el episodio fue un recurso para no dar lástima el resto de la noche. Quizás fue una alucinación.


Maldito Pascualito

Lo peor del disco de San Pascualito Rey, que tanto aconseja mi amigo Juanpe, es preguntar por él a los empleados de la tienda.
Muchas risas al inicio, después la computadora dijo que sí había y empezaron a buscar. Como nadie lo acomodó en la sección correspondiente, el chisme de la búsqueda llegó hasta el gerente, quien también soltó carcajadas. Todo Mix Up estaba sonriente dado a la tarea de encontrar el disco, y yo temía que estos risueños "sabuesos" lo fueran a encontrar, no tenía intenciones de comprarlo, sólo quería verlo (la portada, por lo menos).
Terminé por emprender la huída mientras seguía la movilización.

miércoles, septiembre 01, 2004

Una rosa amarilla

Leer un pequeño cuento de Borges en 40 segundos te puede reconfortar una semana.