martes, diciembre 28, 2004

El Tonto Clutch Cargo

Un post del imperdible blog de mi amigo Benjamín me hizo pensar en los recuerdos inútiles que quedan en la memoria sin explicación. Hasta hoy no encuentro quien haya visto alguna vez la caricatura Clutch Cargo, que aparecía en el canal 12 de tv abierta, hace unos 23 años y a las 7 de la mañana.
Ni siquiera me acuerdo, realmente, quién era el tipo ni lo que hacía. Me impresionaban sus fatales animaciones, los sospechosos labios rojos de un niño (que cuando hablaba mantenía la cara sin expresiones a la hora de abrir y cerrar la boca) y sobretodo el nombre del héroe: Clutch Cargo me parecía, a mis 5 años, un bonito nombre artístico; ahora que lo recuerdo, lamento haber elegido el de Tonto Simón, ni modo.

PD. Ahora que investigo, descubro que los labios de los personajes eran película de labios reales y que hasta el humo que aparecía era real. ¡Obra de arte!


También descubro, viendo fotos, que en Puebla hay una tienda de electrónica donde atiende la versión humano de Clutch.

viernes, diciembre 24, 2004

Escena de cama II

Y ahí estaban los dos, otra vez. Mientras ella dormía profundamente, él la miraba y pensaba en lo que podía pasar.
De pronto se vio encajonado por los brazos de ella, que tanto le gustaban, no sabía cómo salir, recordaba la amenaza de celos que le había dicho antes de quedar dormida: "no podría verte con alguien más, me muero"; recordaba también la insistencia de ella por no querer romper pero rompiendo por no haber más remedio.
La quería, también sufría, unas veces miraba el techo y otras la miraba dormir; los intentos por despertarla eran en vano. Sólo despertó para darle alguna muestra de amor y volver a dormir. Sus brazos pesaban tanto en él...

jueves, diciembre 23, 2004

Por eso y muchas cosas más... II

A todo el mundo le gusta regalar, lo malo es comprar lo que regalas y lo peor es cuando hay un compromiso de hacerlo.
Cada navidad sufro y paso horas en las tiendas que no soporto, mientras decido qué comprar; pues en los intercambios familiares, comprar un detalle o una película que te parezca muy buena puede resultar tan espantoso como aquél regalo de mi cuñado en 1995.
El día que me di cuenta que comprar para regalar era una inversión dramática fue hace años, cuando vivía en Canadá y en el intercambio me tocó un sobrino (que entonces tenía 10 años), pensé ingenuamente que así como a mí me hubiera hecho ilusión, a él le gustaría un jersey de hockey con el número de la figura de los Vancouver Canucks (en ese entonces pensaba que a todos los futboleros nos gustaba el hockey). Así lo hice, tardé en encontrar la talla pero traje a México, a mi sobrino, la equipación de los Canucks con el 96 de Pavel Bure.
Abrió el paquete y vi en sus ojos la desilusión (supongo que fue la misma de un par de años antes, que tuve yo con su papá). Y yo desesperado le decía "anda, póntela y verás qué chingona está". Se la puso y sólo acertó a decir "está rica como para sueter".


sábado, diciembre 18, 2004

Por eso y muchas cosas más...

Todas las navidades son iguales. Me solía contentar al momento de los regalos, pero mis emociones acabaron el día que le toqué a mi cuñado en el intercambio -1995- (no lo exhibiré por esta vía, pero su regalo fue insultante) y a la fecha dejé de confiar hasta en eso.
En mi casa siempre hay un menú similar; siempre mi hermano mayor se pelea conmigo o con otro de mis hermanos; siempre llega alguien después, que cree que tenemos muy buena fiesta y termina por irse a los 10 minutos; siempre mi papá da la explicación de lo que era el blues en su época y lo que es ahora, y discute con mi mamá que le dice "tú no tienes idea de música", suelen irse a dormir los dos enojados; siempre terminamos mi hermana, un hermano y yo hablando de los mejores capítulos de los Simpsons hasta las 6 am (los mismos cada año, yo siempre digo el de Los Médula y el de la Casa de Burlesque, mi hermano el de la Llamarada Moe y mi hermana el del bolichista que se liga a Marge); siempre tengo cruda (moral y física) el 25 y llamo a mis amigos para ir a un bar, todos cerrados, terminamos en un Sanborns... siempre espero que llegue la noche y soñar que todo sigue siendo tan bonito.

También en las navidades, siempre suelo hacer un comentario burlón de Luis Aguilé

viernes, diciembre 17, 2004

No más amor

Como sé que terminar bien una relación puede tener consecuencias fatales, dejaré a un lado el amor. Este diciembre canalizaré todo mi cariño hacia mi almohada y, creo, no besaré a nadie más que a mi amado Redoxón.

lunes, diciembre 13, 2004

Fobia social

Todavía triste y todavía tonto leía que la ganadora del Nobel de Literatura, la austriaca Elfriede Jelinek, no acudió a recoger su premio por una enfermedad que la imposibilitaba... "La fobia social".
Me encantó leerlo, ahora tengo una excusa para todo, estoy enfermo y espero que el mundo me comprenda. Qué bueno es saber que puedes declarar una patología en vez de confesar todas tus neurosis a gente que no te entiende:
"Perdona amigo, pero no fui a tu boda porque ya sabes de lo de mi enfermedad".

Seguro Elfriede también ha tenido problemas con su pareja y espera con ansia la cita con el sicoanalista.
Con la misma estampa que su foto, brindo con y por ella. Desde hoy busco algún libro suyo y no me perderé "La pianista".

PD: Investigué un poco más y confirmé que estoy un poco grave. Encontré este test, donde salí reprobado con 40 puntos.

jueves, diciembre 09, 2004

Zoom Out 1

Mi última escena de cama
Llorábamos los dos en su cama. Nos mirábamos fijamente, muy cerca, y nos decíamos cuánto nos queríamos. El final había sido de común acuerdo. Salió de los dos. No sé si sea normal en alguna relación pero acá llorábamos ambos, los dos éramos víctimas. Como si hubiera llegado una tragedia, como si el huracán se hubiera llevado nuestra casa.
La decisión era mejor para ella, a mi juicio. Sufrir por mis neurosis al parejo de mí era inhumano. Mi dolor era mayor, también, pues ella dio todo lo que podía dar y yo me quedé, creo, un poquito atrás de mi máximo (temo que esto me pese toda la vida). Podía haber sido fuerte a la hora de encarar lo que no me gusta, pero no estaba/estoy en condiciones de hacerlo. Soy demasiado débil.
Seguía llorando, ella se calmaba por momentos, yo no. Ni siquiera la contagiaba. Me repetía que me adoraba, que me quería mucho. Yo también se lo decía.Por un momento descansamos los dos, vimos al techo y sentimos tranquilidad (“voy a tirar la manteca por la ventana e invitarte a caminar por el techo… hasta mañana”).
“Bueno, ya tengo que irme al cumpleaños de mi hermana”, dijo. Nos incorporamos. Yo me intentaba concentrar para dejar de llorar.
Vi empolvado su zapato y le pasé la mano un par de veces, sin éxito; todavía llorosa me dijo “así es, burro”. Reí por primera vez en la noche, pero con ojos mojados.
Still

Zoom Out 2

Qué difícil es dejar de llorar
Después de dejarla, y de hacer un adiós muy infantil con la mano, conduje 40 kilómetros sin rumbo y con el aire acondicionado al máximo.
No quería llegar a mi casa y que me vieran así, tenía que esperar a que todos durmieran o terminar de llorar. Difícil misión, nunca me había sentido así. Cada canción que sonaba en el coche tenía que ver. Todas las de desamor que me gustaban antes me hacían sentir miserable y las que no me gustaban daban en el blanco (la mayoría de las canciones son de desamor, qué mierda). Lo malo de esas letras es que si ella no fue mala, no te acompañan. Prefería la versión Calamaro de “Espérame en el cielo”, o mejor algo instrumental.
Recordaba los mejores instantes con ella, todos los "perfect days", hasta mis posts... en cada uno de los recuerdos volvía a llorar (soy una niña).
Pasaron más de 40 kms. No dejaba de llorar, pero decidí meterme a mi casa y, nada más entrar, prepararme un té. Me preocupaba que me viera mi papá, que veía la tv, si eso pasaba yo tomaría de la taza y tendría los pelos en la cara para disimular. Subí desde la cocina y me vio mi padre, que veía una película.
-Hola. (dije)
-Hola, ¿Qué tomas?
-grrrlup…. (sin levantar la cara y con voz rasposa)… un té, siento que me está dando gripa.
-Ah, pues cuídate…
-Llegué a mi cuarto con éxito. Me puse (pongo) a escribir. Qué difícil es dejar de llorar.

miércoles, diciembre 08, 2004

Mirada del adiós ("que nos parta en dos a los dos")

Hoy me insinuó que deberíamos cortar y me entró pánico. En la mañana se enojó por una tontería y en la tarde se vengó para que yo sufriera. Ya en la noche, imaginé todos los escenarios posibles al toparme con ella. Con sólo imaginarlo pasé desde la profunda tristeza hasta el despecho y la fortaleza para terminar con todo.
Cuando la vi, hace un par de horas, estuve en el papel del enojado, más tarde fui un niño, luego un romántico y esquivé toda posibilidad de un rompimiento. Me alejé entonces, momentáneamente, del final.
Qué cruel es imaginar la vida sin ella: no existe otra que soporte mis neurosis, que no quiera conocer a mis padres ni que yo conozca a los suyos, que soporte mi afición al futbol como si tuviera una novia más; que esté de acuerdo en no vernos diario, en dedicar días a los amigos.
El día del adiós tendré que festejar que al menos había una.

lunes, diciembre 06, 2004

Pejelagarto in the sky with diamonds

Mi afición por los mariscos tuvo un límite. Mi viaje de trabajo por Veracruz y Villahermosa ofrecía un festín gastronómico que traté de explotar.
En el puerto comí bien, me enfermé un poco pero tuve el control suficiente como para llegar a Tabasco y probar lo que imaginé delicioso desde el camino de ida: el pejelagarto.
El primer intento fue en un bufet de comida del mar, muy bueno, donde nos dieron unas "Empanadas de pejelagarto", que al comerlas sólo traían masa y un pedacito de atún
(Martin: ¿No tiene pejelagarto de otra forma? ¿en filete o sin la empanada?
Mesera: No. Sólo en empanada.
Martín: Bueno, ¿podría ser que nos pongan en un plato el relleno de la empanada?
Mesera: No creo.
Tonto Simón: ¿qué no es lo típico de aquí?
Mesera: sí, pero acá lo hacemos en empanada)
Nos fuimos satisfechos con la comida pero con la espina de no haberlo probado.
Por eso al día siguiente fuimos a un restorán donde sí lo tenían; pedimos una ensalada de pejelagarto para compartir y un coctel de camarón "estilo Tabasco", para cada uno.
La ensalada pasable, podía haber sido mejor pero... el coctel no, ni pasable, pero...
Horas después empezamos a ver manchas coloridas, nuestras frases tenían pausas de 20 segundos (Martin: creo que...-trago de saliva-... hacemos las pausas...-trago de saliva-... como López Obrador), sufríamos inexplicables ataques de risa y huí dos veces de la autoridad por meterme en sentido contrario. Intentamos con el anís, las sal de uvas, caminamos durante horas y, lejos de bajarse el pejelagarto a donde tiene que ir antes de desecharlo en el baño, revoloteaba alegremente en nuestros estómagos provocando efectos alucinadores e hinchazón de los pies.
Me fui a dormir a las 10pm (algo inusual en mí), me levanté temblando de frío en una ciudad de 32° y durante el camino de regreso a mi casa tuve somnolencia, ensoñaciones, diarrea -que aguanté heroicamente- y fiebre.
Ahora tomo antibiótico, no me pude tomar una cerveza este fin de semana y no pienso probar un marisco hasta que me olvide lo que comí.
Ayer me enteré, después de buscar en Google algún club de gente que haya sido víctima de pejelagartos, que el animalejo ese está en extinción. Bendita excusa. Exijo a Greenpeace que meta a la cárcel a quien me sirvió esto:

sábado, diciembre 04, 2004

Hoy soñé V

Era un adolescente en plenitud. Estaba en una escuela con compañeros nuevos y lograba colarme a su partido de futbol. Al final había ronda de penaltis, cobraban ellos uno por uno y a mí, que me acababan de conocer, me dejaban al final. Cuando me perfilaba para chutar y demostrarles que podía hacerlo bien me dejaban solo, se iban todos y me quedaba con el balón, muy solo. Entonces volteaba a ver a mis nuevas compañeras, que se burlaban de mí y de mi soledad. Yo llegaba a decirle a una de ellas en plan de chiste, "no te burles, no seas cruel", y ella contestaba: "¡qué desagradable!"

jueves, diciembre 02, 2004

Goles son amores

Nunca lo había hecho. Bueno, esta vez lo sentí pertinente, exótico. Me acordaba de Trainspotting, de la escena del gol escocés, algo así. La verdad es que no jugaba mi equipo, tampoco me distraía tanto, pero el partido estaba tan bueno... y la escena tan bien...
Tenía mis dos grandes pasiones en el mismo cuarto y todo al mismo tiempo; los movimientos corporales iban al ritmo de los comentarios de la televisión...
A ver, si yo leyera esto no lo creo, pero el que no lo crea véalo como un remake: mis últimos "latigazos" coincidieron con el gol de Diego Alonso, el festejo con el final, y por suerte tuve tiempo de ver la repetición; un sueño para cualquier fanático Puma... creo que yo no lo podría hacer con el Puebla, sería como tener a mi mamá enfrente.

martes, noviembre 23, 2004

You made me forget myself

Ayer por la noche decidí re-leer, y ver con otra filosofía, el cancionero de Lou Reed. Sólo la poesía de Wild Child me quitó de la mente la imagen que me dejó Perfect Day en la página 4. (Mi novia no leerá esto; pero los únicos "perfect days" que he tenido en mi vida han sido con ella)

lunes, noviembre 22, 2004

Escena de cama

Y ahí estaban los dos mirándose ojo a ojo, muy cerca. Se acariciaban la cara y nadie podía decir nada, la ternura que uno sentía por el otro era tan fuerte como las ganas de seguir ahí, de callarlo todo: una palabra cursi, o una parte de la realidad molesta, arruinaba la escena. Still.

El día que ella se equivocó III (El casi-final)

Conversación de messenger tres días después de haberme topado con ella (véase la parte II). Omito los nombres verdaderos y mejoro la ortografía de "Equivocada", la cual es imposible de igualar ni recordar:
TontoSimón: La otra vez te vi y no me saludaste (decoré esta frase con un cursi gesto de niño llorón del msn)
Equivocada: No me digas, ¿y porqué no me saludaste tú?
TontoSimón: No sé, no se me ocurrió. Tardé en reconocerte pero cuando te vi de frente sí me viste y después volteaste.
Equivocada: Híjole, perdón, soy muy despistada... ¿Dónde fue?
TontoSimón: En una fiesta, el jueves.
Equivocada: Claro, sí estaba ahí. Pero te repito que soy muy despistada
TontoSimón: No importa, ya qué (otra carita del msn para disimular mis nervios).
Equivocada: Oye, tengo que irme. Cuídate mucho, ¿ok?
TontoSimón: Tú también. Saludos, si me vuelves a ver me saludas.
Equivocada: Y tu a mí... bye
(Equivocada aparece como desconectada y puede que no conteste)

sábado, noviembre 20, 2004

...que por las noches la soledad despespera

Estaba con una copa de vino y su puro en la barra de un bar de tapas de Tlaxcala. Un falso aire de grandeza, cuerpo regordete de buen comedor y su barba de candado bien cuidada hacían parecer que era el dueño del lugar. Iba solo, claro, y reía mientras hablaba por el celular con el afán de que alguien más lo escuchara, yo cumplí su cometido y ahora lo posteo:

Llamada 1
- ¡¡¡Hola mamikirri!!!....
.Ja ja ja ja ja ja ja...
.ay mamikirri... hace tiempo que no te escuchaba...
.Ahora estoy en Tlaxcala, en un bar, ¿cómo ves?...
.Me mandaron aquí del trabajo; estoy defendiendo al que iba para gobernador...
.Sí...
.Así es. Hace mucho que no nos vemos, tendríamos que vernos cuando vuelva por esos rumbos, ¿no?
.Ja ja ja ja ja ja... no cambias nada.
.Claro, cuando vuelva nos tenemos que ver.
.Perfecto, entiendo, muy bien, te dejo entonces... adiós.
(Toma el celular mientras ríe para sí mismo, un trago de la copa, una fumada del puro y vuelve a marcar)

Llamada 2
.Qué pasó princesa...
.Cómo que quién habla, tu amable servidor, je je...
.Ése mismo
.Pues eso digo, milagro que hablo contigo. Si yo no marco tú nunca te reportas
.Ja ja ja ja ja, sí ¿verdad?
.Pues para eso, sólo quería saludar, estoy en Tlaxcala
.Ja ja ja ja ja... hasta allá estoy
.Pues sí, pero cuando regrese al DF nos veremos, ¿no?
.Eso es lo que yo digo, repórtate y nos veremos.
.Ja ja... perfecto, así le hacemos
.Adiooos
(Toma el celular mientras ríe para sí mismo, un trago de la copa, una fumada del puro y vuelve a marcar)

Llamada 3
. Qué onda, kaón...
.Pues para eso llamo, para saber dónde andas.
.Ja ja ja ja. Bueno wey, yo ando en Tlaxcala, de todas maneras no podíamos vernos.
.¿Lo ves? Sí, pues llámame, entonces.
.Okey, ja ja. Saludos. Adiós
(Toma el celular mientras ríe para sí mismo, un trago de la copa, una fumada del puro y vuelve a marcar)

Llamada 4
.¡Hola! ¿Sí te acuerdas de mí?
.Ja ja ja ja ja ja ja ja. El mismo
.Sí, pues nada, lo que pasa es que estoy en Tlaxcala, en un bar de tapas muy bueno y quería saber qué hacías tú.
.Ah... entiendo.
.Sí, como te digo estoy en Tlaxcala, de cualquier forma era muy difícil.
.¿Y para qué crees que te estoy llamando?
.Claro, hay que volvernos a ver, ¿no?
.Segurísimo. Bai.
(Le da un último trago a la copa y una fumada a su puro)
.La cuenta, joven. Oiga, por cierto, ¿mañana abren también?


viernes, noviembre 19, 2004

El día que ella se equivocó II

La volví a ver. Bueno, para mi fortuna esta vez no se veía tan bien y no me impuso. Iba con su novio, al que yo conocía y no quise reconocer; a ella tardé en reconocerla, de hecho la confundí con la ex- de un amigo.
Me señaló, mis amigos me dijeron "se ve que sí es porque viene hacia ti", pero se arrepintió y se quedó con sus amigos, por lo visto.
Hoy por la mañana hablé con ella: "te paso a ver el sábado si me escapo de mi novio"; esta vez no se pudo escapar de él y me miró, pero después fingió demencia y volvió la mirada a su mesa. Esta vez me tranquilicé... no era nada del otro mundo, y me dio morbo, pues ahora que no me gusta tanto, y que no me habló, siento que las posibilidades serían mayores.

jueves, noviembre 18, 2004

Cosas que debería cambiar

A cada fantasía le viene su golpe. Alguna vez escribí en mi cuaderno que no había peor cosa para un sueño que hacerlo realidad. Hoy me piden un trabajo que parece llevarme al éxito profesional y me muero de miedo; llega a hablarme la mejor del antro y soy una estatua; me ponen a tirar el penalty decisivo y me tiemblan las piernas.
Recuerdo un concierto hace un par de años en el que, de pronto, me quedé al lado de Germán Vilella (baterista de Los Rodríguez -ídolos míos mucho tiempo-), lo más que pude hacer fue mirarlo y después fingir demencia. Llegué a mi casa y fantaseé con haber hablado con él.
Mucho tiempo atrás, solía estar enamorado de la hija de un ex-futbolista del Puebla, no la conocía más que de vista pero soñaba con pláticas enormes y divertidas. Un día, jugaba básquetbol con unos amigos y llegaron varias niñas a unirse a nuestro juego. Estaba ella. Yo no la paré de ver, cuando me preguntó cómo me llamaba no me salió la voz y otro contestó por mí, con mi apodo, ella se sonrío y siguió jugando; me salí del partido al baño y terminé tomando el camión a mi casa.

Mi "amigo" Germán, el tercero de izq. a derecha.

lunes, noviembre 15, 2004

Hoy soñé IV

Ya tenía 28 años, pero por una extraña razón (que no imagino, siquiera) me había trasladado a 1998. Mi "jefe", algo así como el Capitán Spok, me pedía ir a un bar de mala muerte y entregar un paquete al barman. Sólo que, me recalcó, debía evitar encontrarme conmigo mismo, pues el "yo" de la época sufriría un shock y mi vida cambiaría radicalmente.
Llegué al bar y subí unas escaleras tranquilamente, pues no recordaba haber estado ahí en 1998. Cuando entré al oscuro lugar y pasé junto al baño vi como mi amigo Oscar entraba, sin verme. Ahí me asusté, veía desde la puerta a quien tenía que entregar el paquete y, cerca de él, me veía a mí mismo escuchando al decadente tecladista que amenizaba el lugar y esperando que Oscar regrese del baño. Me puse muy triste de verme tan ilusionado e idealista con 22 años. Desperté antes de cumplir mi misión.
Nota: algunos me lo preguntaron, pero la última vez que vi Volver al futuro fue hace, por lo menos, 8 años.

sábado, noviembre 13, 2004

No me puedo quejar (solicito ayuda)

I. Hoy es un día que mi filia al fracaso se ve inhibida y se deprime ante la falta de razones para quejarme. Esos optimistas hijos del culo me están tendiendo una trampa

II. F.A.
Debería haber un "Felices Anónimos", un lugar/club donde te bajen de esa nube tan peligrosa.

III. Dónde los pesimistas....
Aprovecho para hacer un llamado al regreso del blog "Acá los pesimistas", que fue brutalmente saqueado por su autor en un ataque de optimismo.


estoy tan feliz como un chino que toca el violín

viernes, noviembre 12, 2004

El día que ella se equivocó (remasterizado)

Estando en el bar, llegó a platicarme la mujer impresionante, la que estuvimos viendo toda la noche y con la que fantaseé. Sigo sin creerlo y me queda un poco de ego por un rato largo. Sobra decir que: resultó que su novio (contra el que ella despotricaba alegremente) era conocido mío; resultó que ella creía que yo tenía 23 y tenía 28 (ella 20); resultó que ella estudió en mi escuela y cuando yo iba rumbo a la universidad, ella apenas pasaba la primaria. Al final ella llegó y me dijo: "no le cuentes nada a mi novio", y le contesté frases variadas: 1) "no te preocupes, jamás en mi vida hablé con él", 2) "no te dejes con él si es un macho", 3) "Nunca pensé que él fuera a tener una novia tan guapa"y 4)"te voy a mandar un mail, espero que lo contestes".
Al final, el extremoso éxito llevado al extremoso fracaso fue escudado con la bandera de la fidelidad a mi novia, con este post, y con el mail que ya le mandé para que no se olvide de ese "tropezón" que tuvo. Y sí, prefiero que haya quedado así, si no... no cagaría de los nervios.

jueves, noviembre 11, 2004

Cuántas veces me he preocupado por el ocio

Me gustaría contratar a un hombre que llevara las estadísticas de toda mi vida: cuántas veces ha bailado, cuántos amigos he tenido, cuántas oportunidades de besar a alguien he dejado ir, de qué color me he vestido en más ocasiones, cuántas horas he dormido en cada casa diferente, en qué mujer he invertido más pensamientos...
Esa contratación podría ser substituida por un estadistómetro. Pido a los científicos de Radio Shack que se pongan las pilas.

martes, noviembre 09, 2004

No voy en tren...

Platicaba con mi psicoanalista que yo iba en balsa por la vida. Bueno, puedo jactarme ya de haberle puesto una pequeña vela que más o menos me guía y con la que esquivo las imperfecciones del terreno. Lo demás, todo bien, ir en balsa tiene sus ventajas, contemplas el paisaje, descubres y sueñas sin ningún problema.
-¿Y no te dan ganas de subirte mejor a una lancha?
-Sí, pero es muy difícil encontrar una lancha solitaria flotando al lado de mi balsa.


Eclipsado (el hombre proyector)

Un fantasma rojo en el ojo me invadió y sembró el pánico en mí, luego de que me hicieran una foto con flash a 10 cms de distancia. Cerré los ojos un rato y después empecé a "proyectar" un rectángulo amorfo en cuanto objeto pasaba por ahí. Tardé una hora en recuperarme, odié lo que yo proyectaba, pensé que nunca más vería el atardecer sin teñir el cielo de rojo. Creo que he perdido el gusto por el rojo y esa mancha lo hizo más evidente.

Así proyectaba con mis ojos en la luna.

domingo, noviembre 07, 2004

Regalo de bodas



...y por supuesto la luna (lunera)

viernes, noviembre 05, 2004

Las cosas no cambiaron tanto I

Noviembre de 1994
Salgo de la casa de una niña que me gusta, quien organizó una "fiesta por la tarde" y huyo de la "semana inglesa" y los juegos de adolescentes que tanto me hacen sufrir. Salgo a la calle casi sin despedirme. Sudo por todos lados, especialmente mis manos, y anhelo llegar a mi casa para escuchar canciones en mi walkman que me recuerden a ella y me hagan soñar que es mía. Cruzo rápido la calle y en el pavimento resbalo y caigo (el detalle que colma la noche de un fracasado que muere por soñar) "¡Mierda!", afortunadamente no había coches ni amigos alrededor.
Noviembre 2004
Salgo del departamento de mi novia, huyo de quedarme dormido a su lado y amanecer al día siguiente. Un vecino se asoma por la ventana y, supongo, se llena de morbo al verme salir tan despeinado y ojeroso, anhelo llegar a mi casa para escribir un poco y soñar dormido. De pronto me doy cuenta que algo piso, algo que me impide caminar. Volteo y veo con terror que el calzón de mi novia quedó atorado en el talón de mi zapato. Vuelvo a toda velocidad para dejar las cosas en su lugar y veo como ese vecino burlón sigue asomado. "¡Mierda!"

Me uno a la pena y al terror...


Más allá de todo el asco que la política me ocasiona (en cualquiera de sus vertientes) y que el activismo no me produce más que ternura, me uno a la pena de muchos y lloro, como todos. Creo que es momento de ceder la palabra a algunos buenos bloggeros que sí pudieron decirlo:
"Mientras guardo mis cosas me entero que Bush fue reelecto presidente. Me corté al limpiar un vidrio y enrollé el dedo en cinta masking... El mundo a partir de hoy es un lugar donde no se me antoja vivir"
Luis Ricardo
"... Al final de cuentas, no se trataba de un "todos con Kerry" sino de un "todos contra Bush". El beneficio de la duda era permisible para el demócrata desconocido pero no para el republicano consagrado como asesino serial"
Xihuitl
"Tres cosas de las que no me gustaria darme cuenta hoy...-Tengo gripa-No tengo pa´ la renta-Bush existe"
Divina
"A esas horas, Ohio todavía era el rayito de esperanza para la humanidad. Pero un ratito después la tragedia estaba escrita. SNIFF"
Plaqueta
"hoy todo mundo estaba entre emputado, triste y desesperanzado, sin importar tendencia, nihilismo o actitud posmoderna"
Sofía
"no se que poner, asi que si alguien quiere hacer un comentario, es bienvenido.."
Mono Claudio

lunes, noviembre 01, 2004

Así nace un futbolista-frustrado, frustrado

Cuentan de la primera vez que chuté un balón, cuando apenas empezaba a caminar:
Mi papá veía un partido en la tele y no hacía caso a ninguna de mis gracias. Decidí coger una pelota y la pateé para copiar a quienes salían por la TV... hubo aplausos.

sábado, octubre 30, 2004

También busqué en Google mis ilusiones.

Pastillas para salir herido

¿Quieres herirte? Dile que te gusta cuando ni se lo imagine. Se pavoneará, se excitará con tu estupidez y quizás gozará cuando, sacando provecho, te provoque y vea cómo te enloquece. Lo triste es que no dejará que la bajes de tu nube, ni se rebajará a subirte a la suya.

lunes, octubre 25, 2004

Odio a 20, por lo menos

Seré un inmaduro y un tonto, "simón", pero un árbitro de futbol me hizo perder el humor de los últimos días, sentirme mal del estómago, de la cabeza y es el culpable de que no posteo ni leo ni veo películas estos días, ni siquiera fantaseo. De esas veces donde quisieras meterte a la televisión, a la cancha, al estrado y propinar un golpazo al que te hace sufrir. De esas veces que hasta sueñas con gritarle y golpearle pero no te sale. Como desahogo redacté una lista de 20 personajes "públicos" (conocibles, al menos) que alguna vez me ocasionaron esa sensación, que amargaron momentos de mi vida y/o que me producen ganas de vomitar. No son todos y se me irán otros mucho más odiosos, pero por ahora, sólo paso el tip a cualquier sicario:
-George Bush
-Raúl Velasco
-Manuel Bartlett
-Mario Pintor
-Hugo Sánchez
-Serrano Limón
-Tom Hanks
-Raúl Orvañanos
-Cuauhtémoc Blanco
-Chuck Norris
-Norberto Rivera
-Manuel Glower
-José Luis Cuevas
-Jacobo Zabludovsky
-José Abed
-Marco A. Capetillo
-Carlos Monsiváis
-Gammal Al Ghandour
-Flor Berenguer
-Tomás Boy

viernes, octubre 22, 2004

La ética del chiste burlón

Pongamos que un amigo tuyo empieza utilizar con frecuencia una frase en su hablar cotidiano, algo que dice con toda seriedad. Esa frase, por alguna razón burlona, sólo te produce carcajadas y evitas hacerlo evidente no sólo para que él no se moleste, sino para que lo siga diciendo y sigas riendo. Claro, lo simpático de la oración sólo te durará unos días, pues pronto te acostumbrarás y dejará de ser novedad.
¿Crees que deba decirse al implicado "me hace mucha gracia cómo dices esto"? o será mejor que el tiempo haga que el chiste vuelva a ser una frase normal.

martes, octubre 19, 2004

Cuando se cagan los sueños

Creo que lo único bueno de tener diarrea una noche es la cantidad de sueños que tienes, todos dramáticos: en uno buscaba un baño con desesperación, en una desconocida universidad; en otro manejaba un auto sin frenos, en un periférico gringo; hubo otro donde, en una fábrica, tenía que llenar botes de basura con cemento hasta el tope y había un jefe que me correría si se desperdiciaba una gota; en el último, tenía un hijo que me quería decir algo pero no podía hablar.
Todos esos sueños se iban por el caño minutos después, y volvía a la almohada para fabricar otro

¡Grande Liniers!

Canciones que deprimen

Hoy encontré que la "Rock and Pop Chilena" hacía una encuesta que elegía la "mejor canción para deprimirse". Las nominadas son: Creep, de Radiohead (que además marcha en primer lugar); Everybody hurts, de REM; Drugs don't work, de The Verve; y Confortably numb, de Pink Floyd.
Qué bien se siente estar deprimido por una de estas canciones, prefiero esa depresión a la de cuando se escucha un himno nacional.

domingo, octubre 17, 2004

Canciones que retrasan

Hoy me retrasé 30 minutos en llegar a mi casa por escuchar seis veces consecutivas Contigo, de Sabina. Eso me pasaba siempre en la universidad, me preocupa la sequía de retrasos. Hace poco tuve uno con Moneda corriente, de Los Estelares.

viernes, octubre 15, 2004

Vuelta por el infierno VI

Complejo tipo resort
Un día me encontré con un cliente en el Hotel Venetian y pregunté: "¿Qué tal? ¿Has jugado? ¿Has ido a algún show?", contestó: "Mira, ayer quise apostarle unos 500 dólares en la ruleta; iba con mi puro, mi saco y pensé que debería apostar poco. Ahí la llevaba hasta que... te confieso que no hablo inglés... noté que se empezaban a reir todos de mí y fue cuando les dejé mi lana y los mandé a la chingada".

Hoy soñé III

Soñé que besaba a alguien casada y que su marido me quería golpear. Lo extraño fue que me levanté furioso y durante todo el día me vinieron escenas de un beso. Ese día no vi a mi novia y hoy, que la vi, me sentí culpable. Sigo furioso.

martes, octubre 12, 2004

Vuelta por el infierno V

"by bus"

Para trasladarte debes caminar, cada kilómetro parecen 200 metros pese a la sensación de cercanía. Después de "400 metros virtuales" los pies quedan insoportables, porque resulta que la distancia fue mucho mayor, incluso, de lo que has caminado en semanas. Entonces queda la opción del autobús, que se mueve a lo largo de todo Las Vegas Boulevard (donde están todos los hoteles), sólo que para subir tienes que llevar cambio exacto y recorrerás 2 kilómetros en 30 minutos, como si fueras caminando.

"by taxi"

Y ¿si hay prisa? La opción puede ser un taxi, nada más que el taxi te va a cobrar 14 dólares por ese recorrido de cinco kilómetros, en el cual deberás dejar una propina del 15% al conductor (si no, te llevarás a tu destino la sensación de que alguien te puede matar); sin embargo, el taxi no lo podrás tomar en la calle, como en cualquier lugar. Tienes que ir al lobby de un hotel y formarte en una larga fila de personas que espera que un botones le diga al taxista a dónde vas y que abre la puerta para que subas. Obvio, el botones también necesita propina.

"by monorail"

Y eso que en casi cada esquina se habla de un monorriel gratuito que, presumiblemente, te lleva de un lugar a otro de una manera rápida. La vida de ese monorriel virtual es como la suplencia de Ronaldo en el mundial 94, pocos lo conocen pero los que lo "han visto" dicen que es fabuloso. Se puede hacer hasta un tour por internet, no en persona. En mi caso, caminé no sé cuántos kilómetros en el hotel Ballys para abordarlo y cuando me perdieron los letreros de "monorail", vamos, ya no había más... pregunté a un empleado que me contestó: "I'm sorry, it's not working right now".

"by sex"

Puede no tomarse como un medio de transporte, pero por la avenida se ven limosinas, autobuses polarizados y camionetas extrañas que sólo invitan a imaginar qué es lo que hay adentro. Uno de los autobuses lucía una foto porno censurada acompañada de la leyenda "Girls here!", en otros puedes casarte y otros parecen ser un antro ambulante; muchas de las limosinas dicen "Bachelor's" y en otras, según dicen, hay un émulo de Elvis cantando canciones al oido. Me parece que, de querer, se podría rentar una camioneta llena de ancianas desnudas para festejar algo o un auto especial para tener sexo mientras conduces. Se hablará más de sexo después.

Vuelta por el infierno IV

Mundo de pie
Tardé en comprender el afán de los demonios que manejan LV por apabullarte físicamente. En toda la ciudad no hay una sola banca pública, ni silla, sólo frente a las máquinas de juego y en los restaurantes. La gente que aparenta ser más confiable es la que se sienta en las espantosas alfombras envolventes a descansar; aunque podría parecer un gesto temerario (una bugambilia de las alfombras podría cobrar vida para espinarte y un policía podría regañarte por estar ahí).

Vuelta por el infierno III

Paso de locación
Siempre me han gustado las locaciones de paso (desde chiquito): hoteles, aeropuertos y medios de transporte, pero me gusta diferenciarlos. Pasa que en Las Vegas, las calles son hoteles, los hoteles son como calles, los medios de transporte son virtuales y el aeropuerto nunca parece ser de paso.

Vuelta por el infierno II

Texto en una libreta
He procurado leer un libro cada vez que viajo. Si esa primera vez fue La última noche..., el año siguiente fue El jugador, de Dostoievsky, y ésta última fue Queremos tanto a Glenda, de Cortázar: un libro de cuentos que nada tiene que ver con el infierno de LV pero el que más me caló al pasear por los pasillos enormes del hotel Montecarlo. Leer a Cortázar durante un viaje, lo hace más intenso.


Vuelta por el infierno (Cuaderno de viaje a Las Vegas)

Miedo y asco
He decidido no llamar esto más "Hotel Dostoievsky" por causas de fuerza mayor.
Viajar siempre me gustó, más todavía si es por trabajo, porque es cuando te pagan por observar, hablar o escribir. Sucedió en septiembre de 2002 la primera vez que la idea de un viaje me puso a temblar: "creo que vas a tener que ir a Las Vegas, a la feria".
Las Vegas: el único destino al que me podía negar, justo cuando no lo podía hacer; siempre me dio asco la idea de opulencia que se vende de ese lugar.
Antes de ir, leí "La última noche de Dostoievsky", de Cristina Peri Rossi, y me vi "Miedo y asco en Las Vegas". Desde el primer vistazo que di desde el avión, hasta hoy, que acabo de regresar de la feria, por tercer año consecutivo, sé lo que es un "infierno" y me apasiona el tema. Hoy quiero ver todas las películas de Las Vegas y conocer a la gente que fue, porque seguramente ahí terminó su franqueza. Las Vegas es un fuego expansivo, consume, hace pedazos, da miedo y asco... pero te mea hasta volverte dócil.

sábado, octubre 09, 2004

Soy un neón apagado (remasterized)

Quisiera poner algo extenso. Es de los dias que hay mucho qué decir, que quieres comerte el mundo y salir en las escenas de Wild On. Nada, me apago con vértigo entre la avalancha de gente y las luces de neón: pleitos con mi familia; una chica que me miró me hundió en mi miseria más humana; "mi niño de vidrio" es hoy un hombre de vidrio y lloroso; soy el Puebla que pensaba que iba a calificar y se quedó en la orilla. Nada más decadente que un neón apagado, una ilusión por brillar que estropea la estética del "pasarlo bien"... La noche fue mala y, aunque la tarde fue buena, eso es lo que cuenta. Tendré que soñar que lloro.

miércoles, octubre 06, 2004

El niño de vidrio II (El regreso)

El personaje que interpreté hace años, "El niño de vidrio", siempre me persigue, a veces me posee y me siento tan vulnerable y con tantas ganas de llorar que tardo en regresar al papel que interpreto en la actualidad: "El fracasado de acero". Estoy por dar vida a uno nuevo, pero no me decido por el guión... acepto que me gustaría uno donde porfín le va bien al muchacho.

lunes, octubre 04, 2004

Siempre pierdo

Un despistado como yo puede sufrir el día que cae en la cuenta de cuántas cosas ha prestado sin reclamar devolución; corre el riesgo de convertirse en el peor de los amigos y equivocar -seguramente- la persona a la que llama para que le entregue, de inmediato, el "paquete". Ahí es cuando se entera que ha perdido mucho más de lo que creía (Aprovecho este "break" para solicitar su colaboración: Tirados en el pasto, Windows XP Pirata, LP Engánchate a la vida, Lonely Planet México, Octaedro, VHS Puebla vs. Chivas 1983, VHS Futbol Puebla 1992, VHS Video Match...).
Es como ese sueño que tengo muchas veces, en el que un día llego a clases a una universidad y uno de mis compañeros me dice "¿no vas a entrar a la clase otra vez?" y ahí recuerdo con angustia que tenía una materia de los martes a la que en todo el semestre sólo entré la primera vez.

Hoy soñé II

Estaba en la tribuna de un Pumas-Cruz Azul. Los visitantes hacían un gol y en el estadio empezaba a temblar, sólo sentía cómo se derrumbaba el lugar y la multitud tenía la culpa de que fuera imposible encontrar la salida.


Mi estadio se derrumba... ¡vamos Franja!

jueves, septiembre 30, 2004

Hoy soñé

Ella se percataba de que mi coche olía raro. Yo, por si las dudas, abría el cofre y veía ahí una "cama" de flores de muerto. ¿Sería de alguien que me quisiera matar? Y como siempre me desperté con taquicardia. Maldita cafeína

All inclusive

Esa noche que no vi a mi novia, que no conocí a nadie, que no ganó La Franja, que no supe pensar, que trabajé a medias, que cuando quise hablar con alguien no lo encontré y que me siento borracho; también borracho de soledad...

miércoles, septiembre 29, 2004

Fantasías de "Rec"

He entrevistado mucha gente, pero hoy caí en la cuenta que en realidad quisiera ser entrevistado. Fantaseo con eso: "su opinión de...", "¿qué le parece...", "¿no cree que...". Sí, que triste, sigo siendo un adolescente fantasioso a mis 28; lo malo es que preparo mis hipotéticas respuestas de temas variados y polémicos; lo peor es que si algún día me llegaran a hacer una de esas preguntas, en la vida real, seguro se me traba el chicle en la garganta y muero ahogado, por lo menos desmayo.
La única vez que me entrevistaron fue después de presentar mi película (un asco de día/día de asco). Cuando vi que se acercaron a mí con la grabadora me puse duro y pensé "ahora saco la casta", sólo una buena respuesta salvaba mi reputación, y fue cuando la amable periodista me preguntó: "¿Me puedes decir cuánto dura tu cortometraje?"...

martes, septiembre 28, 2004

A mi amante onírica...

Nunca me ha podido entender porqué no la quiero conocer en vivo. Claro, mis explicaciones no son buenas. No tengo razón. Pero muchas veces he creído que los sueños cuando se hacen realidad dejan de ser sueños y dejan de ser ilusión. Ya sé, ni siquiera tú me entiendes.
Hoy que mi viejo "tic" de nunca acordarme de un cumpleaños cuando quiero hacerlo me volvió a jugar chueco, quisiera verla, darle un beso y decirle que el sueño ha sido muy agradable que lo voy a extrañar y que espero volver a tener un sueño como el que tuve con ella. Pero no, lo siento, no se me escapa... sigue ahí y no la voy a ver en persona... creo... por lo pronto. Pero soy capaz de hacerle mil homenajes en su cumpleaños, regalarle una flor de colores y soñar con ella, como siempre... "Es una libélula".

lunes, septiembre 27, 2004

La vida es mejor bajo la butaca

Varias veces me he soñado que estoy caminando y de pronto aparezco dentro de alguna película que nunca vi: me pasó con Episodio I (creo que en mi sueño estuvo mejor, además yo moría) y con Lawrence de Arabia (otra pesadilla), después de haber visto La rosa púrpura de El Cairo.
El fin de semana que termina me pasó algo así. Estuve de paso en una película de amor que tiene un muy buen blog.

domingo, septiembre 26, 2004

Un fiestero infeliz

Me gustan las fiestas pero me asombra mi incapacidad para organizar una. Recuerdo que las únicas buenas que alguna vez tuve fue cuando iba en el kínder; esas fiestas de aguinaldo, piñata y Chaparritas del Naranjo que me organizaron alguna vez. Mi falta de control como anfitrión me marcó y traumó hasta la fecha. Uno de mis "miles" de invitados, una vez deshizo una colección de jabones que tenía mi hermana, tras meterlos todos al lavabo con agua; otro jugando futbol se fracturó la rodilla y otro se puso a jugar luchitas en el techo de un coche. Desde entonces mi mamá me invitaba sólo a algún amigo y nadie más (a petición mía) y después ni siquiera, mejor salía al cine o me quedaba jugando futbol solito.
Peor me sentí cuando supe que una compañera mía de la prepa organizó una cena-peda en su casa y sólo llegó una persona, que después me lo contó todo: dice que la cita era a las 9 y a las 12 la festejada empezó a llamarles a todos para ver qué pasaba sin que nadie le contestara la llamada.


Ya a mis 20's, cuando vivía solo con un amigo igual de malo para hacer fiestas (que me lee, que tiene un blog, y que deberá poner un comentario para que lo anuncie), una vez que veíamos la televisión en nuestra hechiza sala-manicomio, luego de un largo silencio, oimos que había fiesta en el depto de algún vecino. Él se volteó para mirarme y me dijo con total seriedad: "¿Sabes qué? Deberíamos organizar una fiesta que se llene de mujeres guapas y en la que todos terminemos ebrios", después de otro silencio... carcajadas.

viernes, septiembre 24, 2004

Salir del cine

Lo que menos me gusta de ir al cine es cuando prenden las luces, la salida. Las caras de las parejas que se miran en señal de "¿te gustó la película?", el comentario del de atrás de ti a sus amigos, las caras falsas que podrán ser de risa si se trataba de algo cómico, la mujer que exhibe sus ojos llorosos tras un terrible drama, e incluso la sinceridad... prefiero ver hacia el pasillo y no mirar a nadie.
Sólo integré esa escena a una película cuando vi Underground: al salir los créditos (yo iba solo y la sala estaba semi-vacía), un tipo se levantó, pegó una patada al asiento y se fue furioso. Kusturica debió esperar ese instante para después poner su canción del final.

jueves, septiembre 23, 2004

Mejor bajo el asiento

Y quién dice que hay que convivir para estar contento... es como decir que hay que cagar para estar despierto.

miércoles, septiembre 22, 2004

Maldito yo


Cinco cortas historias londinenses

(Apuntes de mi cuaderno de viajes. Londres, febrero 2002)
1. Cerca de mi hotel hay una mujer negra, como de 22 años, que grita y llora dentro de una cabina telefónica. No creo que sea su pareja, hay demasiado dolor.
2. Es viernes y afuera de mi minúscula habitación escucho gritos. Me asomo y había cuatro júligans piropeando a una chica que no está nada mal. Uno de los gordos se saca el pito y dice en inglés algo que no consigo entender, pero apuesto que es algo como "¿no te convence?"
3. En una pizzería (me doy cuenta que la comida que comen muchos ingleses es la italiana) hay un mesero manco. Se las arregla y parece que no le cuesta ningún trabajo llevar pizza, cubiertos y un refresco en un sólo brazo. Yo tendría que llevarlo con las dos manos y temblaría hasta derramar la coca cola.
4. Voces de hombre y mujer me despiertan al abrir el cuarto de al lado. Abren y se van como locos hacia la cama (oigo perfecto desde la mía, lo juro), no me puedo contener y concentro todo mi oido. Al parecer el tipo se viene muy rápido y alcanzo a oir su sapiencia: "this is like a football game, the first half is over".
5. Mi espíritu miedoso vence al futbolero: Llegué a la taquilla del estadio de Fulham, no me podía perder un partido de la Premiere League. En inglés pregunto por entradas, me dice el tipo que no hay y me aclara: "tengo unos pero al lado de los hooligans, si no te importa...". Silencio incómodo. Ese día visité el Big Ben.


Fiereza

Las fieras atacan por no llorar

Tiro al post

A los 28 años sigo colgado de los postes de una portería de futbol. Como empecé jugando solo en una cancha, la forma de entretenerme era hacer gol con previo tiro al poste; el primer penalty que tiré, ya en cancha grande y con público, a los 8 años, lo estrellé en el palo. Me emocioné un segundo...

martes, septiembre 21, 2004

Foto-homenaje-aniversario

Porfín gané la batalla contra la tecnología. Claro, primero llamé a Canon para decirles lo que pasaba con mi scanner y parece que era asunto de "draivers". El caso es que, con el aparato listo, me puse a escanear todo lo que tenía.
Entre todo eso me encontré con un anuario de mi escuela, del primer año de primaria y logré captar, sin querer porque yo ni salí bien, una imagen muy reveladora para mis amigos que me conocen de unos años para acá y que, además, han leído algo de mi blog.
Con ustedes, de izquierda a derecha, el que parece personaje de ánime japonés es el mudito (un año después sería expulsado del colegio por no decir nada y no volvimos a saber de él), junto está el "Duende Garrapata" y una mitad de mí, cuando tan sólo teníamos 7 años, no más (nomás). Conmemorando el Garrapata y Simón, con esta imagen, el aniversario 21 de estar juntos en los anuarios y pedas.

domingo, septiembre 19, 2004

Locuras de amor

Más de una vez me han preguntado (especialmente a las mujeres les gusta esta "pregunta indiscreta") "¿Qué es lo más loco que has hecho por amor?". Nunca he hecho alguna locura de amor, sólo de la desesperación por conseguir un poco de cariño:
1. Fingí ser admirador de Alejandro Fernández. Tuve que soplarme las canciones del disco y acercarme mucho a la chica en cuestión dizque para leer las letras del librito que "cantábamos" (yo sólo movía la boca) al unísono. Consecuencia= Resultó que ella era ex-novia de un amigo mío y sólo produje desagrados y crudas morales.
2. Bailé "Payaso de rodeo" más de una vez por conseguir un beso, en el antro. Consecuencia= Nada, en algunos casos pude dar el beso antes de hacer ese ridículo; hubiera bailado con los dedos.
3. En la secundaria, me metí al "Inglés Avanzado" con tal de que me tocara al lado de la niña que me gustaba. Consecuencia= Estuve al borde de reprobar la materia y entre ella y yo hablamos poquísimo.
4. Me he hecho pasar por extranjero en infinidad de ocasiones con el fin de apantallar y darle un toque de "misterio" a mi opaca identidad. Consecuencia= Resultados positivos en muchos casos, en otro tuve que evitar volverla a ver porque no me volvió a salir el acento paraguayo.
5. Viajé a otra ciudad un día del mundial Francia 98 con tal de ver a la tipa que me había ligado en el antro. Consecuencia= Fatal, nunca llegó, me perdí el Chile vs. Austria (1-1) y tuve que ver el segundo tiempo de Italia vs. Camerún (3-0), solito, en un restaurante japonés.

Escena de uno de los goles de Vieri, en el Italia-Camerún (1998)

viernes, septiembre 17, 2004

La hipótesis del gruñón placentero

Estoy cabilando la hipótesis que explica que cuando estás enojado tienes mejor sexo. Solicito comentaristas al respecto

jueves, septiembre 16, 2004

No soy yonqui, pero mis amigos tocan fonky...

Nunca pasa una semana entera sin que visite Yonkis.com
Y eso que no soy del perfil de los que salen en su "Hall of Fame", pero en tiempos donde cagarse de risa es un lujo, Yonkis puede ser la forma más inteligente de ser porno-guarro-frívolo-curioso de la red: el anhelo de Misantropía (Algún día competiremos).
Es un deleite ver a este japo que toca el piano y saber qué coche comprar.
Salve Yonkis

Me cago en el amor III

Me gustaría repetir la noche y hacer el plan que ella quería. Fui odioso: me salí con la mía, lo pasé mal, y no pude dormir del arrepentimiento... me cago en el amor

miércoles, septiembre 15, 2004

Mi casa no es "tu casa"



Odio que en este independiente país exista esa maldita y cursi costumbre de hablar sobre una casa propia como "tu casa". Así me dijo hoy un tipo al que no conozco y decía conocer a mi familia; "aquí a tres calles tienes tu casa". Hoy que tengo ganas de estar en mi cuarto (y de nadie más) pienso en lo incómodo que sería llegar a la casa de ese viejo y meterme en una cama sobrante, a estas horas, después de haber salido toda la noche; sólo le tomaría la palabra para usar su WC en un momento de urgencia (no se lo dije, claro).

martes, septiembre 14, 2004

Héroes del tic

Uno de los más notorios tics nerviosos que tengo actualmente, o que quizás ni sea tic, es que sudo montones por la axila cuando llevo una camisa de color tenue. Antes de este, me solían sudar las manos antes de saludar a alguien importante o temblaba cuando necesitaba hacer gala del buen pulso.
Dentro de todo no soy el peor: tuve un compañero que, por nervios, no podía bajar el brazo. Casi siempre llevaba un lápiz en mano a la altura de la cara y cuando se cansaba simplemente cambiaba de brazo. (Si eres tú y me lees, agradecería que te reportes. Todavía no me pagas una apuesta).
Creo que el más loco de los nerviosos que conocí en mi vida era uno que iba conmigo en 2do de Primaria. Un tipo que no hablaba porque le daba vergüenza: las hipótesis eran muchas, que si hablaba como niña, que si era mudo, que si hablaba se podía vomitar... Cuando quería decir algo lo hacía, en secreto, a su mejor amigo, el cual aparte de levantar sospechas de superdotado, nerd y hasta gay, también hizo las veces de representante del "mudo" ante el mundo exterior. Una vez que le preguntamos razones por las que su amigo no hablaba nos contestó: "si supieran... es un desmadre".

viernes, septiembre 10, 2004

Burling



Qué triste debe ser echar a perder tu vida por evitar una burla. Me imagino en el limbo, ya muertos, conviviendo con ésos que se iban a burlar, burlándose de que eché a perder mi vida.

Ese maldito yo

28 de abril, 2000.
"Todavía no tengo novia y ya quiero divorciarme"

10 de septiembre, 2004.
"Todavía no me cortan y ya lloro el final, quiero que regrese conmigo"

jueves, septiembre 09, 2004

La mala reputación

Por ahí me encontré con un compañero que tenía fama de bueno (bonachón, bien portado) en la secundaria y hoy presume de haber gastado un día 12 mil pesos en un tabledance para cambiar su reputación. Sirvió, pues ahora no lo bajo de tonto.
Yo soy capaz de hacer 12 mil cosas con éxito, en una sóla tarde, con tal de cambiar la mía.

Digno homenaje


como ya es una costumbre, rindo homenaje a un grande de los botiquines. Esta vez en un día de mucha lluvia y cambios de temperatura.

miércoles, septiembre 08, 2004

Dos historias del día

1. Un personaje que dice ser muy importante en el mundo de la mercadotecnia, y al que no conocemos ni Fulano ni yo, nos intenta convencer de su glamour. Lleva dos años tratando sacar un libro (estuve a punto de proponerle que mejor pusiera un blog) y nos cuenta, de manera soberbia y presuntuosa, que en su país de origen vivía como rey y que, entre otros lujos innombrables, tres veces por semana iba una señora a su casa a hacerle el pedicure. "Maravilloso", decía. Sólo que, como muchos, algo pasó y lo perdió todo... por eso ahora nadie lo conoce ni le quieren publicar su libro. Más sobre él

2. Se junta un grupo de estudiantes de derecho para organizar un congreso en un solitario restaurante al que llego con mi novia. Son cuatro al principio, muy fresas los pobres, y sin perder la postura ni la seguridad en sí mismos hablan sobre alguien que, al parecer, es una pesadilla: "debemos ver cuáles serán los pasos a seguir para decirle que no puede continuar con nosotros. Además de que no hace nada por el congreso, toma unos aires de grandeza impresionantes...."
Justo después entra al restaurante el personaje de los aires de grandeza y, por supuesto, toma la palabra sin que nadie pueda arrebatársela, ni mucho menos decirle que está despedido: "Tenemos que tener fé en nosotros. ¿Saben cuándo me di cuenta que nuestra preparación era envidiable? Una vez que un abogado reconocido, del ITAM, me pidió consejos y me lo revolqué, me estuvo pidiendo consejos toda la tarde...", después de unos minutos, "otra vez preparé las preguntas para hacérselas a un abogado gringo muy bueno y cuando se la dije se le salió una lágrima y dijo 'nadie antes me había hecho sentir como ser humano' y soltó el mejor discurso de su vida".
La gota que derrama el vaso es cuando ese mismo personaje dice "en este congreso le vamos a cobrar a los periodistas", otro responde "a los periodistas no les podemos cobrar", y él afirma, "si a eso me dedico, todos los periodistas pagan por entrar a todos los eventos, excepto Lolita Ayala, Zabludovsky y otros más".
El Tonto Simón voltea a verlo a los ojos con risa burlona (queriendo escupirle) y él sólo dice: "nadie me dejará mentir; pero bueno, estoy esperando una llamada y, por lo pronto, me retiro". Se va y nadie pudo despedirlo, ni yo escupirlo.

la foto mas parecida que encontré del odioso individuo de la historia 2

lunes, septiembre 06, 2004

Los solitarios recesos


Cuando más solo me siento en un primer día de clase-curso-conferencia es en el receso.
Estar como foráneo o como "nuevo integrante" en un evento de este tipo es algo que me ha pasado cientos de veces y hasta la fecha no lo puedo superar: "Salgan, es hora del coffee-break", suele decir el moderador en cuestión. A la salida de la sala/aula/salón es cuando aprovecho para coger alguna galleta o similar... los minutos consecutivos se convierten en un infierno de presión social. Todavía no le doy la última mordida a la galleta (que de hecho suelo consumir lentamente, conforme al tiempo) cuando, de repente, la chica que me gustó ya forma parte de una comunidad, el profesor convive con otros y unos más comienzan a hacer migas, mientras yo empiezo a sentirme mal lamiendo el último pedazo, minúsculo, de mi galleta.
Quedé traumado de una vez que unas tipas que me veían abrir y cerrar mi mochila como si buscara algo (según yo, simulaba buscar un lápiz), sonrieron y hablaron de mí, pero las oí: "qué raro, él de dónde vendrá", (por cierto, ¿qué se habrán dicho ellas, como muchos, en tan corto tiempo para hacerse amigas y cómplices?) antes de voltear decididamente y gritar con júbilo la respuesta, al más puro estilo de Simon el taiwanés, opté por irme de ahí unos minutos para regresar tarde a clase, con una Coca Cola en mano.
Ya después de un mes las cosas suelen cambiar, pero apenas te da tiempo de explicar porqué no te atrevías a hablarle a nadie al principio.

jueves, septiembre 02, 2004

Me miró un dibujo

La noche de ayer, embriagado, me puse a hacer fila para ir al baño y fue cuando uno de los dibujos de Maitena me miró fijamente unos metros a la distancia.
No sólo eso, también me guiñó y me dirigió una sonrisa. Historia que nunca más podrá contarse, porque, cuando lo hice, mis amigos creyeron que el episodio fue un recurso para no dar lástima el resto de la noche. Quizás fue una alucinación.


Maldito Pascualito

Lo peor del disco de San Pascualito Rey, que tanto aconseja mi amigo Juanpe, es preguntar por él a los empleados de la tienda.
Muchas risas al inicio, después la computadora dijo que sí había y empezaron a buscar. Como nadie lo acomodó en la sección correspondiente, el chisme de la búsqueda llegó hasta el gerente, quien también soltó carcajadas. Todo Mix Up estaba sonriente dado a la tarea de encontrar el disco, y yo temía que estos risueños "sabuesos" lo fueran a encontrar, no tenía intenciones de comprarlo, sólo quería verlo (la portada, por lo menos).
Terminé por emprender la huída mientras seguía la movilización.

miércoles, septiembre 01, 2004

Una rosa amarilla

Leer un pequeño cuento de Borges en 40 segundos te puede reconfortar una semana.

lunes, agosto 30, 2004

Larga vida a los inseguros

Brindo hasta la muerte por que no se acerquen mucho a mí los que dicen tener "ideas claras" y sus ideales "muy definidos". Nada me produce más ganas de vomitar.

Radiocabra

Una amiga mía, que quiero mucho y considero inteligente, se burlaba de mí la otra vez (desde Barcelona- aclaración para que nadie más se ofenda: no eras tú) por admirar a La Cabra Mecánica. Lo cierto es que los músicos electrónicos actuales no cantan por no poder escribir como Lichis...



Es poco lo que tengo pero todo te lo doy, el oro de mi tiempo pa que te hagas un reloj, la flor de mis neuronas pa enredarlas en tu pelo... y, por supuesto, la luna

Derecho de réplica (clic aquí)

Porque la sopa tiene esa maldita costumbre de retardar la llegada al plato fuerte, porque las puertas y las ventanas dejan pasar el sol y todo lo demás... por una vida con intimidad y sin preámbulos, sin sopa, sin puertas ni ventanas.


Activista del fracaso

Nunca he hecho nada con la confianza de que todo saldrá bien. Cada instante de mi vida es un penalty. Llevo tiempo trabajando eso con el psicoanalista y él insiste que lo que me pasa es que mi filia al fracaso supera todos mis límites. Soy capaz de sacrificar la tarde de un domingo en una playa paradisiaca, por una tarde de domingo en un lugar inmensamente caluroso y donde la arena me estorba en los zapatos. Así de triste...

viernes, agosto 27, 2004

Honor a quien honor merece



Otro invento digno de agradecer. Sin él, hubiera muerto ahogado en mi cama, alguna noche.

miércoles, agosto 25, 2004

Parasit Park

Tengo la desgracia de tener un trabajo sin oficina y sin horario. Empiezo a tener conflicto con aquellos que sí lo tienen, cada llamada telefónica es una presión terrible, el "¿dónde estás?" me hace difícil la vida. Me gustaría ser de esos que en su oficina no mueven un dedo pero siempre pueden decir la frase contundente "estoy en mi trabajo". ¿Cuál es mi trabajo? Si estoy en mi casa soy un parásito (y no es raro que esté), si me ven comprándome una CocaCola en una tienda es que no tengo nada que hacer y si me llaman a las 8 am (con tanto problema para encontrar discos que me despierten) seguramente estaré dormido.
Lo peor del asunto es que desde los 15 años pareciera que mi paranoica vida fuera basada en la pereza, pues desde entonces y hasta la fecha se me ha podido ver vagando por la calle a las 11 de la mañana.
Vamos, pero tengo razones, aunque difícilmente se entienden. Estudié en una preparatoria vespertina; en la carrera nunca metí una clase anterior a las 9 am, y cuando tuve que hacerlo, di de baja o rogué para que no me contaran las faltas; recién egresado, empecé a trabajar de vendedor y productor multimedia, con horarios propios y sin oficina; estuve en una redacción cada tarde y hasta la noche (nunca temprano en la mañana); ahora soy vendedor, freelance y periodista, con horarios propios, y nunca nadie me cree cuando digo que estoy trabajando.
Si tan sólo tuviera una oficina... o un uniforme

Qué sí, que la plata es buena

Hago referencia al post que puse hace dos días: Guevara no ganó el oro y el entorno es más insoportable que si lo hubiera ganado.
Algunos ejemplos...
"Diosa de plata" (www.eluniversal.com.mx)
"Nos llenaste de alegría" (Ovaciones)
"Gana Ana plata con sabor a oro" (Esmas.com)

(muero de ansia por regresar al estadio, el próximo domingo)

martes, agosto 24, 2004

Canciones para despertarse

Llevo años buscando el disco ideal para despertarme. Uno que no rompa dramáticamente con el sueño placentero pero que tampoco arrulle. Mi búsqueda ha sido exhaustiva.
Lo intenté con Lou Reed, una vez pensé que Perfect Day era una canción ad-hoc para iniciar el día. Error. A las siete de la mañana la voz de Lou produce cruda (espantosa sensación).
Cuando escuché por primera vez el Unplugged de Spinetta creía que era lo que estaba esperando: música y voz suaves, Durazno Sangrando como track 1… pero el efecto fue terrible. La musiquita se integró a mi sueño, a manera de música incidental, y terminé por despertar dos horas después de la programada por vías naturales (erección matutina y ganas de ir al baño) ya con la grabadora en silencio.
También fallé con el Gling Glö, de Bjork, cuya primera canción retumba como si una inexistente hermana menor me viniera a cantar “Las Mañanitas”.
La lista se hace interminable, hay pocos discos ideales para las siete de la mañana.
Incluso recurrí a esos CDs que uno nunca escucha, los que alguna vez me regalaron o que compré por error (Ligabue, Memphis, Burt Bacharach, Brian Setzer,…). Nada. Y en mi obsesión tempranera por encontrar la canción perfecta para despertar han pasado sin éxito por mi pequeño estereo discos de Babasónicos, Cerati, soundtracks, Café Tacuba, Tom Waits, Makaroff, Charly García, Gotan Project, Goran Bregovic, Los Tres, entre otros.
De todo lo que me ha tocado probar, creo que lo más rescatable es Abre, de Fito Páez, un disco/un track, que tiene la cadencia necesaria para pasar del sueño a la realidad.
El segundo lugar se lo pelearía el de Entre todas las mujeres, que es un homenaje a Joaquín Sabina, y Azar, de Birabent (con el riesgo de despertarte hasta la canción 8).
Agradecería a alguien que haya explorado en el tema y tenga algo que recomendar, pues los acordes de Fito Páez también tienen caducidad después de escucharlos diario, durante un año.

lunes, agosto 23, 2004

¡Viva Chile Mierda!

Conozco bien a los chilenos. Me emocioné por su doble triunfo olímpico en tenis; me dieron envidia y desde acá brindo por ellos.
Sé también que, si estuviera allá, no querría saber nada de Massú ni del otro (peor, me reventarían mi apaleado hígado), pues estaría harto de ver por la tele a Pedro Carcuro, a los de "Viva el lunes" (y a algún otro) colgados de la medalla con lágrimas en los ojos; ni qué decir de los comentarios de la gente por la calle hablando en plural "ganamos weón" (algún chileno que opine si esto está pasando).
Similar a lo que me va a pasar con Ana Gabriela Guevara y los adjetivos que Gerardo Liceaga le ponga en su reportaje de color cuando gane una medalla (si no, la matamos); incluso yo me la pondré al momento de cruzar la meta, no cuando hagan su programa especial.
Algo sí me queda claro: odio los países si estoy en medio de la euforia, de lejos... me emociono y digo "salud"

viernes, agosto 20, 2004

Yo quiero tener un millón de amigos

Hace rato me encontré por messenger al que fue mi primer amigo en la primaria. Sí, así de ridículo de "¿quieres ser mi amigo? -sí", así de vergonzoso y de tan radical recurso fuimos amigos. Nunca fui de hacer amigos a las primeras de cambio y con él sí.
Hoy, al momento que me lo encontré, estaba en Miami esperando el mail de una empresa trasnacional que le daría o no trabajo (eso implica: chicas, depto en la playa, sueldo multimillonario). Su anterior trabajo era el de barman, en España, y lo de trabajar en Miami le llegó de suerte, la vio en un librito de un aeropuerto (no entendí bien).
El caso es que ya había hecho la entrevista para la empresa y, mientras hablábamos, le llegó el mail en el que lo aceptaban. Él me hizo el honor de decir "eres el primero en saberlo" y en su emoción llegó a decirme que yo le había dado la buena suerte.
Desde aquí brindo por él y pido a los demás que también se hagan mis amigos...

Mis momentos Olímpicos I (Demasiado Ego)

El primer recuerdo olímpico que tengo es en 1984, cuando me dieron la noticia de que mi abuela había muerto. Yo estaba solo en mi casa, con escasos ocho años, viendo la competencia de ciclismo de ruta; no me acuerdo a quién le iba, sólo que en cualquier momento iba a llamar alguien de mi casa para decirme que me quedaba huérfano de abuelos. Así fue, me acuerdo que contesté el teléfono y sin dejar de ver a los ciclistas pedalear, un tío me avisó (poca consideración de mi madre y mis hermanos, que pudieron haber ido por mí), más tarde llegaron todos y fue el drama.

Cuatro años después, en 1988, tengo la imagen de estar cenando en Atlixco y viendo la inauguración de los juegos de Seúl. Esa vez, era de las primeras que mi cuñado cenaba con nosotros y me acuerdo que todos intentábamos quedar bien con él y él con nosotros (pesadilla).

miércoles, agosto 18, 2004

Me cago en el amor II

-¿No estás enojada?
-No, ¿porqué tendría que estar enojada?
-no sé, igual sentí que te enojabas.
-pues no
-y qué, ¿nos vemos entonces?
-no sé, estoy ocupada
-¿pero después?
-¿y eso que me quieras ver?
-¿te volviste a enojar?
-no, no me enojé
-¿entonces?
-nada
-te quiero mucho
-adiós

martes, agosto 17, 2004

Me cago en el amor

Por eso siempre maldije las relaciones amorosas:
-No te voy a poder ver hoy porque tengo una junta y no puedo faltar porque ayer falté, por estar enfermo
-Ah (silencio)
-Pero tengo ganas de verte
-Se nota (silencio)
-Pero es que, de verdad, que no te puedo ver hoy...
-(silencio)
-de verdad que tengo ganas de verte
-(silencio)
-o dime...
-que te diga qué
-porqué dijiste "se nota"
-(silencio) nos vemos cuando se pueda
-bueno, pero...
-ya te tengo que colgar, me hablas después.

lunes, agosto 16, 2004

Qué pedazo de invento



Ganó Hugo Chávez, ¡enhorabuena!


Estuvo impasable por su banda y, por si fuera poco, puso el pase para el tercer gol.

domingo, agosto 15, 2004

Futbol se escribe con letras


Para que no se burle de mí, diría que toda la tarde de hoy la he pasado con la mente puesta en lo difícil que empieza esta semana en cuestión de obligaciones, que se vienen a mí como avalancha. Lo cierto es que un 3-1 a favor, en futbol, en la primera jornada de liga, me pone de buenas siete días enteros. Una sensación similar a cuando escuché por primera vez "Llueve sobre mojado" o terminé de leer "Las noches Blancas". Una vez en clase dije algo así y un compañero que presume de ser intelectual, y que sólo ha leído a García Márquez, se burló de mí, por mi "frívolo" comentario.
El primer libro que leí completamente en inglés fue 'Fever pitch' (Fiebre en las gradas), de Nick Hornby. En un capítulo, la esposa del protagonista rompe un largo silencio al lado de su pareja en la cama, y pregunta "¿en qué piensas?", él contesta: "en lo difícil que será el día de mañana", cuando en realidad imagina cómo tendrá que ser la alineación del Arsenal la próxima semana. Algún día saldremos del clóset; cuando eso pase, yo me pondré la diadema de "El Nacho" Quinteros en la cabeza.